["itemContainer",{"xmlns:xsi":"http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance","xsi:schemaLocation":"http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd","uri":"https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/items?output=omeka-json&page=458&sort_field=added","accessDate":"2026-05-10T13:56:53+00:00"},["miscellaneousContainer",["pagination",["pageNumber","458"],["perPage","10"],["totalResults","4753"]]],["item",{"itemId":"5029","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1148"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/8e8a8cd7dc6e8c782e25ab1d28e22a1c.pdf"],["authentication","433a905ca37015ff86ff7715cc1f9a9d"]]],["collection",{"collectionId":"70"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28974"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name",""],["description",""],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33470"},["text","<p>En China m&aacute;s que la pol&iacute;tica es la pr&aacute;ctica lo que est&aacute; desatando un profundo malestar social y en especial los desalojos forzosos de millones de ciudadanos indefensos. Los nuevos l&iacute;deres que salgan del&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2012/09/28/actualidad/1348859742_168111.html\" target=\"_blank\">XVIII Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh),</a>&nbsp;que comienza el 8 de noviembre, van a tener que hacer frente a este descontento, que multiplican las redes sociales &mdash;hay 350 millones de chinos enganchados a Sina Weibo, una especie de Twiter y Faceboook conjunto&mdash; si quieren construir su &ldquo;sociedad arm&oacute;nica&rdquo;.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CN_czYzolNUCFempUQodybUAyA\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-ba20f41a-4e95-3ee8-d5a7-2573dfc1de57=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>La absoluta mayor&iacute;a de las 180.000 manifestaciones y marchas de protesta que se suceden de media cada a&ntilde;o en el pa&iacute;s desde 2005, seg&uacute;n reconoce la prestigiosa Academia de Ciencias Sociales, es consecuencia de las expropiaciones. Unas actuaciones policiales que se desarrollan con premeditaci&oacute;n y alevos&iacute;a durante la noche, cuando los ocupantes de las viviendas se resisten a dejarlas.</p>\r\n<p>Para&nbsp;<a href=\"http://www.europarl.europa.eu/aboutparliament/es/002398d833/Sakharov-Prize-for-Freedom-of-Thought.html\" target=\"_blank\">Hu Jia, activista de derechos humanos y premio Sajarov 2008</a>, tras los rascacielos y las grandes avenidas de Pek&iacute;n se esconden &ldquo;el dolor, las l&aacute;grimas, la c&aacute;rcel, la tortura y la sangre&rdquo; de millones de chinos que se ven obligados a dejar sus casas y sus barrios, carne de apisonadora, para emprender una nueva vida en otro lugar.</p>\r\n<div class=\"teads-inread sm-screen\">\r\n<div>\r\n<div class=\"teads-ui-components-label\">PUBLICIDAD</div>\r\n<div id=\"teads0\" class=\"teads-player\"><iframe frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"320\" height=\"240\"></iframe></div>\r\n<div class=\"teads-ui-components-credits\"><a href=\"http://inread-experience.teads.tv/\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\"><span class=\"teads-ui-components-credits-colored\">inRead</span>&nbsp;invented by Teads</a></div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<iframe width=\"320\" height=\"240\"></iframe>\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n<p><a href=\"https://elpais.com/tag/deng_xiaoping/a/\" target=\"_blank\">La reforma ordenada por Deng Xiaoping en diciembre de 1978</a>&nbsp;puso en marcha el proceso que ha convertido China en la segunda potencia econ&oacute;mica mundial. Entre las medidas que se adoptaron para impulsar esta transformaci&oacute;n se encuentran el reparto de la tierra entre los campesinos, aunque solo su uso por 70 a&ntilde;os, y la privatizaci&oacute;n de la vivienda, pero el suelo sigue siendo del Estado, de ah&iacute; que lo recupera cuando lo necesita. Tiene que pagar por la expropiaci&oacute;n, pero no existe el derecho a rechazar la oferta.</p>\r\n<p>El primer gran &eacute;xodo de la nueva China lo forz&oacute; la construcci&oacute;n de la presa de las Tres Gargantas, la mayor obra de ingenier&iacute;a civil de la historia. Solo para levantar esta mole de hormig&oacute;n, iniciada en 1995, fue necesario el desalojo de 1,13 millones de personas a lo largo de una d&eacute;cada. Al culminarse en 2010, el enorme embalse formado al subir el nivel del agua del r&iacute;o Yangts&eacute; (Changjiang) a 175 metros de altura, exigi&oacute; que otros dos millones de campesinos dejaran su medio de vida o se trasladaran a otras tierras, a veces a miles de kil&oacute;metros de distancia, porque era la &uacute;nica oferta que les asignaba el Gobierno. A&uacute;n fue m&aacute;s penoso para las decenas de miles de ellos que nunca recibieron el dinero de las indemnizaciones porque se perdi&oacute; por los bolsillos de funcionarios locales corruptos. A&ntilde;os de desesperaci&oacute;n y protestas llevaron a varios de estos funcionarios a la c&aacute;rcel pero, antes que ellos, fueron golpeados, detenidos e incluso torturados quienes se negaron activamente a dejar sus tierras.</p>\r\n<p>Las deslumbrantes instalaciones ol&iacute;mpicas y el&nbsp;<a href=\"https://deportes.elpais.com/deportes/2008/08/24/actualidad/1219562520_850215.html\" target=\"_blank\">redise&ntilde;o urban&iacute;stico de Pek&iacute;n,</a>como escaparate de la nueva China, tambi&eacute;n oblig&oacute; a 1,25 millones de personas a perder su hogar. Iguales procesos de construcci&oacute;n y abrillantamiento en las otras ciudades ol&iacute;mpicas tambi&eacute;n forzaron la salida de sus viejos hogares de otros cientos de miles de chinos.</p>\r\n<p>Seg&uacute;n anunci&oacute; este a&ntilde;o el Gobierno, la mitad de los 1.350 millones de habitantes del pa&iacute;s viven ya en ciudades, lo que ha supuesto el mayor y m&aacute;s r&aacute;pido desarrollo urban&iacute;stico del mundo. Pero en este proceso intervienen millones de promotores inmobiliarios y funcionarios locales, muchos de ellos corruptos, que abusan de su poder e imponen en ciudadanos inocentes vergonzosas indemnizaciones con las que no cubren ni la mitad de los gastos en los que incurren para empezar otra forma de vida.</p>\r\n<p>Despose&iacute;dos de sus tierras para hacer autopistas, aeropuertos, v&iacute;as de trenes de alta velocidad, f&aacute;bricas, complejos tecnol&oacute;gicos u otros edificios gubernamentales, muchos campesinos tratan de reinventarse abriendo alg&uacute;n peque&ntilde;o comercio o taller local, pero tienen que endeudarse porque lo que les dan las autoridades locales no es suficiente.</p>\r\n<p>Otros muchos, hartos de enfrentarse a la polic&iacute;a y el Gobierno locales, acuden, como en los tiempos de los emperadores, a Pek&iacute;n con la esperanza de que los &oacute;rganos centrales del PCCh atiendan sus quejas. Como fue el caso de Mao Jiangzhong, Gu Xingzhen y Xia Kunxiang, quienes una vez en la capital china se encontraron con funcionarios de su provincia de Jiangsu, que se los llevaron de vuelta a Suzhou, su ciudad, y no se ha vuelto a saber de ellos, seg&uacute;n revel&oacute; radio Free Asia.</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33471"},["text","<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2012/10/11/actualidad/1349984052_275412.html\" target=\"_blank\">https://internacional.elpais.com/internacional/2012/10/11/actualidad/1349984052_275412.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33465"},["text","El desalojo forzoso es la principal causa de descontento social en China"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33466"},["text","Georgina Higueras"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33467"},["text","12/10/2012"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33468"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33469"},["text","Se producen manifestaciones ante los desalojos forzosos continuados por parte del gobierno."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"38"},["name","Sociedad"]]]],["item",{"itemId":"5030","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1149"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/00b43a306d3f72695ecc162a053f1c59.pdf"],["authentication","297dd78f82be416273d60dab540e1bf7"]]],["collection",{"collectionId":"70"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28974"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name",""],["description",""],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33477"},["text","<p>Los trabajadores se han plantado y bloquean la entrada a la f&aacute;brica que una importante empresa industrial espa&ntilde;ola tiene en la provincia china de Jiangsu. Las negociaciones no llegan a buen puerto y es necesario llamar a la polic&iacute;a. Los &aacute;nimos se caldean, los responsables de la planta acusan a un grupo de trabajadores de usar &ldquo;t&eacute;cnicas mafiosas&rdquo; para amedrentar al resto y exigir mejoras salariales, pero lo cierto es que el tumulto crece hasta que se va de las manos.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CJmfuIjolNUCFVWtUQodOiYNew\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_finanzas_economia_web/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_finanzas_economia_web/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_finanzas_economia_web/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-84aff288-cae2-6610-9c87-96c830ce0154=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>Llegan los antidisturbios y piden refuerzos al Ej&eacute;rcito. Algunos empleados se encaraman a la valla y amenazan con destrozar las instalaciones. El jefe de polic&iacute;a descarta usar la fuerza &ldquo;porque la situaci&oacute;n podr&iacute;a resultar incontrolable&rdquo; y aconseja al gerente: &ldquo;Despida discretamente a los cabecillas en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, pero acepte las demandas de los trabajadores&rdquo;. El trato llega varias horas despu&eacute;s meg&aacute;fono en mano, y la muchedumbre se dispersa. Acaba de asegurarse un aumento de sueldo del 10% de media, y la promesa de que no se eliminar&aacute;n las horas extra a pesar del descenso de pedidos.</p>\r\n<div class=\"teads-inread sm-screen\">\r\n<div>\r\n<div class=\"teads-ui-components-label\">PUBLICIDAD</div>\r\n<div id=\"teads0\" class=\"teads-player\"><iframe frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"320\" height=\"240\"></iframe></div>\r\n<div class=\"teads-ui-components-credits\"><a href=\"http://inread-experience.teads.tv/\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\"><span class=\"teads-ui-components-credits-colored\">inRead</span>&nbsp;invented by Teads</a></div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<iframe width=\"320\" height=\"240\"></iframe>\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n<p>&ldquo;Lidiar con los trabajadores chinos es una pesadilla&rdquo;, reconoce el espa&ntilde;ol a cargo de la producci&oacute;n. &ldquo;La rotaci&oacute;n es muy alta y nos hace da&ntilde;o, y el aumento de los costes laborales junto a la apreciaci&oacute;n del yuan nos ha restado mucha competitividad&rdquo;. Sin duda, el suyo no es un caso aislado. Seg&uacute;n estudios oficiales, las disputas laborales han crecido en China casi el 25% cada a&ntilde;o en la &uacute;ltima d&eacute;cada y el ritmo ha aumentado desde 2008, cuando se aprob&oacute; la reforma laboral. As&iacute;, si en 1999 se contabilizaron menos de 200.000 conflictos laborales, en 2008 su n&uacute;mero roz&oacute; el mill&oacute;n.</p>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">El n&uacute;mero de conflictos laborales ha aumentado a un mill&oacute;n al a&ntilde;o</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>Desde entonces, la mayor&iacute;a de los salarios m&iacute;nimos establecidos a nivel provincial crecen por encima del 20% anual, y ya son muy pocos los territorios que marcan remuneraciones m&iacute;nimas por debajo del equivalente a 100 euros al mes o un euro la hora. &ldquo;Y una cosa es el salario base y otra la n&oacute;mina neta. Con las horas extra ya nadie cobra menos de 2.000 yuanes (unos 250 euros) en la l&iacute;nea de montaje&rdquo;, reconoce el gerente espa&ntilde;ol, que pide anonimato. &ldquo;Por eso, muchas empresas de sectores como el textil o la industria pesada est&aacute;n cerrando y buscando alternativas en Vietnam o en India&rdquo;. Apple fue m&aacute;s all&aacute; y dio la campanada a primeros de mes al anunciar que reubicar&iacute;a la producci&oacute;n de sus ordenadores de vuelta en Estados Unidos.</p>\r\n<p>Seg&uacute;n un estudio realizado por Xiliang Feng, analista de la Universidad Capital de Econom&iacute;a y Negocios de China, en torno al 75% de las disputas laborales est&aacute;n relacionadas con la remuneraci&oacute;n, mientras que menos del 2% tienen que ver con las condiciones de trabajo. Y en un tercio de los casos, la mayor&iacute;a, el conflicto se resuelve mediante el acuerdo entre las partes, sin la mediaci&oacute;n del sistema judicial.</p>\r\n<p>Los trabajadores saben que tienen la sart&eacute;n por el mango. La estricta pol&iacute;tica del hijo &uacute;nico que ha provocado una notable ca&iacute;da en la tasa de fertilidad y el impresionante crecimiento econ&oacute;mico del pa&iacute;s han dado fuerza a un colectivo que hasta ahora nunca hab&iacute;a tenido voz. Aunque los sindicatos no oficiales est&aacute;n prohibidos, los trabajadores han comenzado a organizarse. &ldquo;La mayor&iacute;a son asociaciones espont&aacute;neas que surgen en grandes empresas fruto del descontento generalizado de la plantilla&rdquo;, explica Zhang, un activista que estuvo involucrado en las protestas que en 2010 paralizaron una f&aacute;brica de Honda en la ciudad de Zhongshan. &ldquo;Nuestra huelga marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n. Antes &eacute;ramos nosotros los que ten&iacute;amos miedo a la direcci&oacute;n y a las autoridades. Ahora es al rev&eacute;s&rdquo;. Xu Anqi, soci&oacute;logo de la Universidad de Fudan, en Shangh&aacute;i, coincide: &ldquo;La gente es cada vez m&aacute;s consciente de sus derechos. Internet y las redes sociales ofrecen a los trabajadores ideas sobre c&oacute;mo organizarse para obtener sus demandas, raz&oacute;n por la que se reproducen protestas por todo el pa&iacute;s&rdquo;.</p>\r\n<a name=\"sumario_2\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Empresarios y trabajadores piden la regulaci&oacute;n de la huelga en China</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>Este vuelco ha provocado que empresarios y activistas como Zhang demanden la reinstauraci&oacute;n en la Constituci&oacute;n de una cl&aacute;usula que fue eliminada en 1982 y que garantiza el derecho a la huelga. &ldquo;Actualmente no hay ninguna normativa que lo regule. Las huelgas est&aacute;n en un limbo legal. Eso permite que algunos empresarios opten por medios violentos para evitar protestas&rdquo;. El propio Zhang ha recibido multitud de presiones y amenazas, y algunos de sus compa&ntilde;eros han sufrido incluso palizas de matones que, aseguran ellos, estaban contratados por la empresa.</p>\r\n<p>Del lado de la empresa, el director general de Guangzhou Automobile Group, Zeng Qinghong, que medi&oacute; en la disputa con Honda, propuso el a&ntilde;o pasado, como miembro que es de la Asamblea Nacional Popular, que se regule por ley la huelga. &ldquo;El Gobierno no puede forzar a los trabajadores a regresar a sus puestos sin tener en cuenta sus demandas&rdquo;. Zeng pidi&oacute;, adem&aacute;s, la reforma del sindicato oficial para que &ldquo;sea el representante real de los empleados&rdquo;. Eso s&iacute;, todos los partidarios de la regulaci&oacute;n coinciden en que no se debe permitir que las protestas alteren el orden p&uacute;blico. Y, &uacute;ltimamente, lo hacen a menudo. Sin duda, el gigante Foxconn, la subcontrata taiwanesa que fabrica Iphone y Ipad para Apple y da empleo a casi 1,5 millones de chinos, es la que mejor refleja la revoluci&oacute;n del trabajador chino. Salt&oacute; a las portadas de todo el mundo en 2010 cuando 13 trabajadores se quitaron la vida en sus instalaciones. Sufr&iacute;an una presi&oacute;n excesiva y llegaban a hacer m&aacute;s de 83 horas extra al mes, aseguraba una ONG estadounidense.</p>\r\n<p>Luego llegaron las manifestaciones, muchas veces violentas, en las plantas de Chengdu y Taiyuan. Como en el caso de la empresa espa&ntilde;ola, los antidisturbios hicieron acto de presencia y esta vez s&iacute; que consiguieron disolver a miles de empleados tras una batalla campal. Pero Foxconn tuvo que dar su brazo a torcer. Quiz&aacute; por eso, su presidente, Terry Gou, anunci&oacute; la implantaci&oacute;n de un mill&oacute;n de robots para reemplazar gran parte de la mano de obra.</p>\r\n<p>Curiosamente, la tensi&oacute;n no se ha relajado este mes con la promesa de Foxconn de seguir la legislaci&oacute;n laboral al pie de la letra. Eso le costar&aacute; 1.400 millones de d&oacute;lares m&aacute;s al a&ntilde;o, pero la plantilla demanda que se mantengan las horas extra por encima del l&iacute;mite de las nueve semanales que marca la ley. Varios empleados aseguraban en el diario&nbsp;<em>Wall Street Journal</em>&nbsp;querer trabajar m&aacute;s de 15 horas extra a la semana. Al fin y al cabo, han abandonado su lugar de origen para hacer dinero en el coraz&oacute;n manufacturero de Guangdong, y el ocio resulta algo tangencial.</p>\r\n<p>Li Qing es una joven de 20 a&ntilde;os que refleja a la perfecci&oacute;n esta transformaci&oacute;n del trabajador chino. Cuenta con formaci&oacute;n profesional en electr&oacute;nica y lleg&oacute; a Shenzhen hace poco m&aacute;s de un mes procedente de la provincia de Shaanxi. All&iacute; sus padres tienen suerte si ingresan 4.000 yuanes (500 euros) al a&ntilde;o trabajando la tierra, pero ella ya ha dicho que no a unas cuantas ofertas de trabajo en las que le ofrec&iacute;an la mitad de esa suma al mes. &ldquo;He ahorrado un dinero y no tengo prisa&rdquo;. Sus aspiraciones son las de millones de emigrantes rurales que ya no llegan desesperados a las grandes ciudades. Curiosamente, a pesar de la mala fama internacional, su objetivo es que la contrate Foxconn. &ldquo;Pagan bien y sus condiciones de trabajo son mejores que las de empresas chinas&rdquo;, asegura. Li ya tiene su propia hoja de ruta: en tres a&ntilde;os tiene que haber alcanzado un sueldo mensual comparable a lo que ganan sus progenitores en un a&ntilde;o.&nbsp;</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33478"},["text","<a href=\"https://economia.elpais.com/economia/2012/12/28/actualidad/1356712993_089764.html\" target=\"_blank\">https://economia.elpais.com/economia/2012/12/28/actualidad/1356712993_089764.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33472"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33473"},["text","Zigor Aldama\r\n"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33474"},["text","30/12/2012"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33475"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33476"},["text","El surgimiento de la clase media china mejora las expectativas laborales y la lucha por mejores condiciones de trabajo."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"1252"},["name","Clase media"]],["tag",{"tagId":"38"},["name","Sociedad"]],["tag",{"tagId":"336"},["name","Trabajo"]]]],["item",{"itemId":"5031","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1150"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/2eb1e85d026701996480b1682089063f.pdf"],["authentication","608d5dfe194bfc3c02ab7c90030c7ffe"]]],["collection",{"collectionId":"70"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28974"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name",""],["description",""],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33484"},["text","<p>Wu Yajun, empresaria de 49 a&ntilde;os, es, con 6.200 millones de d&oacute;lares (4.680 millones de euros), la quinta fortuna de China, seg&uacute;n la revista Forbes. El espectacular despegue econ&oacute;mico experimentado por China en las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha permitido a muchas intr&eacute;pidas enriquecerse &mdash;hay bastantes m&aacute;s mujeres empresarias de &eacute;xito que en pol&iacute;tica&mdash;, pero tambi&eacute;n ha provocado una regresi&oacute;n hacia los abusos que se practicaban antes de la fundaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica Popular en 1949, como la prostituci&oacute;n forzosa, la compraventa de ni&ntilde;as y adolescentes y los matrimonios obligados.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CI_Yi4TolNUCFaSpUQodU4IADg\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/sociedad/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/sociedad/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/sociedad/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-349f5f6b-6113-d357-ec32-bb7ed4afa9fe=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>A estas pr&aacute;cticas odiosas ha contribuido en parte la pol&iacute;tica del hijo &uacute;nico, impuesta en 1979, que ha ocasionado un fuerte desequilibrio de sexos al abortarse millones de fetos femeninos por la tradici&oacute;n china de preferencia de hijos varones. En consecuencia, en la actualidad hay 23,15 millones de varones m&aacute;s que mujeres en edad de matrimonio, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Nacional de Poblaci&oacute;n y Planificaci&oacute;n familiar.</p>\r\n<p>Frente a este grave desequilibrio de g&eacute;nero, cuyas consecuencias pueden ser desestabilizadoras para el pa&iacute;s, la Federaci&oacute;n de Mujeres comenz&oacute; en 2003, con evidente retraso, una campa&ntilde;a de cuidados a la ni&ntilde;a para &ldquo;erradicar la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero desde el embarazo e inculcar la igualdad desde la infancia&rdquo;.</p>\r\n<div class=\"teads-inread\">\r\n<div class=\"teads-ui-components-label\">&nbsp;</div>\r\n</div>\r\n<div class=\"sumario__interior\">&nbsp;</div>\r\n<p>En la liberaci&oacute;n de las chinas jug&oacute; un papel fundamental la Ley de Matrimonio de 1950. La &uacute;ltima ley al respecto data de 2001 y, aunque es considerada una victoria de las activistas y organizaciones de mujeres al prohibir &ldquo;la bigamia, la convivencia del c&oacute;nyuge con otra persona, y la violencia familiar, el maltrato y abandono entre los miembros de la familia&rdquo;, su principal fallo es que no hay voluntad de cumplirla. Empresarios, funcionarios y altos mandos del Partido Comunista Chino miden su &ldquo;&eacute;xito&rdquo; en el n&uacute;mero de amantes que mantienen.</p>\r\n<p>Adem&aacute;s, el &uacute;ltimo informe de la Federaci&oacute;n de Mujeres de China revela un significativo retroceso en los &iacute;ndices de igualdad de g&eacute;nero en el mercado laboral. Si en la d&eacute;cada de los noventa los sueldos de las mujeres en las ciudades equival&iacute;an al 77,5% del de los hombres, en 2010 se hab&iacute;an reducido al 67,3%. En el campo, la brecha se ha hecho mucho mayor y ha pasado del 79% al 56%.</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33485"},["text","<a href=\"https://elpais.com/sociedad/2013/01/12/actualidad/1358013014_152289.html\" target=\"_blank\">https://elpais.com/sociedad/2013/01/12/actualidad/1358013014_152289.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33479"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33480"},["text","Georgina Higueras"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33481"},["text","12/01/2013"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33482"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33483"},["text",""]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"748"},["name","Derechos Humanos"]],["tag",{"tagId":"156"},["name","Mujeres"]],["tag",{"tagId":"38"},["name","Sociedad"]]]],["item",{"itemId":"5032","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1151"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/2700e7658289a6b31a8674aab2b95f43.pdf"],["authentication","3e2a799ebc3b22ffd22004c18f198980"]]],["collection",{"collectionId":"70"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28974"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name",""],["description",""],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33491"},["text","<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">Pek&iacute;n.&nbsp;</strong>El presidente chino, Hu Jintao, ceder&aacute; la jefatura del Estado al vicepresidente y secretario general del Partido Comunista Chino (PCCh), Xi Jinping, en la sesi&oacute;n anual del Parlamento, que tendr&aacute; lugar el mes que viene.</p>\r\n<p class=\"mce\">La transferencia de poder ya est&aacute; en marcha, y, con ella, las promesas de mejora del nivel de vida de la poblaci&oacute;n. El Gobierno ha desvelado un ambicioso plan para reducir las desigualdades sociales, que incrementar&aacute; el salario m&iacute;nimo y gravar&aacute; m&aacute;s a las empresas estatales, con objeto de financiar la seguridad social.</p>\r\n<p class=\"mce\">El programa asegura que el salario m&iacute;nimo deber&aacute; situarse en el 40% del salario medio urbano en la mayor parte de China para el 2015.</p>\r\n<p class=\"mce\">La puesta en marcha del plan se produce despu&eacute;s de que los l&iacute;deres chinos dejaron clara su preocupaci&oacute;n por el creciente descontento ciudadano con los excesos del partido, la corrupci&oacute;n oficial y las grandes disparidades sociales en sus discursos durante el 18.&ordm; Congreso del PCCh, en noviembre.</p>\r\n<p class=\"mce\">El presidente Hu Jintao prometi&oacute; en el c&oacute;nclave reformas econ&oacute;micas y mayor riqueza para la gente, y dijo que para el 2020 China duplicar&aacute; los ingresos per c&aacute;pita de la poblaci&oacute;n tanto urbana como rural con respecto al 2010.</p>\r\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\">Fuertes contrastes.</strong>&nbsp;El pa&iacute;s asi&aacute;tico es uno de los m&aacute;s desiguales del mundo. El coeficiente Gini &ndash;que mide las disparidades en una escala de 0 a 1&ndash; fue del 0,474 en 2012; por encima del 0,4, la cifra que los analistas consideran como el punto a partir del cual existe un peligro potencial de disturbios sociales.</p>\r\n<p class=\"mce\">&ldquo;La brecha entre las zonas urbanas y las rurales y la diferencia de ingresos entre ciudadanos es relativamente grande, estos est&aacute;n distribuidos irregularmente, hay problemas obvios de ingresos no claros e ilegales, y algunos grupos viven en condiciones dif&iacute;ciles&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el documento publicado el martes por el Consejo de Estado.</p>\r\n<p class=\"mce\">Reequilibrar la sociedad china ha sido uno de los objetivos declarados por el partido desde que Hu Jintao lleg&oacute; al poder hace 10 a&ntilde;os, aunque ha tenido poco &eacute;xito.</p>\r\n<p class=\"mce\">Pek&iacute;n ha tomado ahora medidas m&aacute;s contundentes, que pasan por una reforma de los impuestos. Empresas estatales, especuladores inmobiliarios y ricos deber&aacute;n pagar m&aacute;s para intentar disminuir el abismo entre las &eacute;lites urbanas y los cientos de millones de pobres que viven en las regiones rurales.</p>\r\n<p class=\"mce\">El plan aprobado por el Gobierno incluye tambi&eacute;n la reforma de los tipos de inter&eacute;s bancario para orientarlos al mercado y permitir que los ahorradores obtengan mayores r&eacute;ditos de sus dep&oacute;sitos y m&aacute;s seguridad.</p>\r\n<p class=\"mce\">Una de las principales medidas adoptadas exige a las empresas estatales un incremento del 5% para el 2015 en el porcentaje de los beneficios que deben aportar al Gobierno. Se trata de un paso crucial para financiar el desarrollo de los sistemas de pensiones y seguridad social, sin los cuales las familias se resisten a consumir para disponer de ahorros con los que hacer frente a la vejez o problemas de salud.</p>\r\n<p class=\"mce\">Adem&aacute;s, los aumentos de sueldo de los altos ejecutivos en las compa&ntilde;&iacute;as estatales deber&aacute;n ser inferiores a los de los empleados.</p>\r\n<p class=\"mce\">Los partidarios de las reformas aseguran que reducir la brecha de riqueza requiere no solo gastos sociales, sino cambios fundamentales en la estructura econ&oacute;mica, para frenar el dominio de las empresas p&uacute;blicas, que controlan un amplio abanico de sectores, como la banca, el petr&oacute;leo y las telecomunicaciones, y tienen numerosos apoyos del Estado de los cuales carece el sector privado.</p>\r\n<p class=\"mce\">Con el incremento del salario m&iacute;nimo y la mejora del retorno en los dep&oacute;sitos bancarios, el Gobierno da pasos clave en la necesaria transformaci&oacute;n del modelo econ&oacute;mico para ligarlo m&aacute;s al consumo interno y menos a la inversi&oacute;n y las exportaciones.</p>\r\n<p class=\"mce\">El proyecto promete m&aacute;s gasto en los campos de sanidad y educaci&oacute;n, y crear m&aacute;s oportunidades para que los trabajadores emigrantes de las zonas rurales transfieran su residencia legal a las ciudades, donde los sueldos y los servicios sociales son mejores</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33492"},["text","<a href=\"http://www.nacion.com/mundo/China-traza-reducir-desigualdad-social_0_1322867747.html\" target=\"_blank\">http://www.nacion.com/mundo/China-traza-reducir-desigualdad-social_0_1322867747.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33486"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33487"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33488"},["text","10/02/2013"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33489"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33490"},["text",""]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"1268"},["name","Desigualdad"]],["tag",{"tagId":"38"},["name","Sociedad"]]]],["item",{"itemId":"5033","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1152"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/18f427330205653d23cd32539c28d83d.pdf"],["authentication","3eace9ba9a8d59ffca2a076e22d5713c"]]],["collection",{"collectionId":"70"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28974"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name",""],["description",""],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33498"},["text","<div class=\"articulo-apertura \">\r\n<div class=\"firma \">\r\n<div class=\"autor\">\r\n<div class=\"autor-texto\"><span class=\"autor-nombre\"><a title=\"Ver todas las noticias de Jose Reinoso\" href=\"https://elpais.com/autor/jose_reinoso/a/\">JOSE REINOSO</a></span>\r\n<div class=\"autor-perfiles\">\r\n<ul class=\"autor-perfiles-listado\">\r\n<li><a class=\"boton_twitter\" href=\"https://twitter.com/josereinosot\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\">Twitter</a></li>\r\n</ul>\r\n</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<div class=\"articulo-datos\"><a title=\"Ver todas las noticias de esta fecha\" href=\"https://elpais.com/tag/fecha/20130411\">11 ABR 2013 - 13:49 <abbr title=\"Central European Summer Time\">CEST</abbr></a></div>\r\n</div>\r\n<div id=\"articulo_contenedor\" class=\"articulo__contenedor\"><a class=\"enlace\" href=\"https://elpais.com/elpais/2013/04/11/album/1365683485_473289.html#1365683485_473289_1365683589\"><img src=\"https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2013/04/11/eps/1365680995_900190_1365682204_noticia_normal.jpg\" alt=\"Alzado en la bah&iacute;a de Hangzhou, este puente de 36 kil&oacute;metros y 1.600 millones de euros de coste facilita la comunicaci&oacute;n entre Ningbo y Shangh&aacute;i.\" width=\"560\" height=\"274\" /><span class=\"boton_fotogaleria\">Ver fotogaler&iacute;a</span></a><span class=\"foto-texto\">Alzado en la bah&iacute;a de Hangzhou, este puente de 36 kil&oacute;metros y 1.600 millones de euros de coste facilita la comunicaci&oacute;n entre Ningbo y Shangh&aacute;i.</span>&nbsp;<span class=\"foto-firma\">GETTY IMAGES</span>\r\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\r\n<p class=\"QQ\">La estaci&oacute;n Oeste de Pek&iacute;n se eleva como una defensa medieval en el extremo de la ciudad. Estructuras tradicionales chinas de tejados curvos coronan el edificio de aire sovi&eacute;tico como si hubieran ca&iacute;do del cielo. Es una de las mayores estaciones de tren de Asia, fr&iacute;a y funcional, dise&ntilde;ada para dar servicio a los millones de viajeros que cada a&ntilde;o entran y salen de Pek&iacute;n por esta catedral del transporte<strong>.</strong></p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CIrSrIPolNUCFRmtUQodK9oFVA\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/eps/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/eps/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/eps/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-a9e4a09f-ac5f-1f3c-50bf-aedf8f0ce001=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p class=\"QQ\">Son las 9.15, y a esta hora de la ma&ntilde;ana est&aacute; en plena ebullici&oacute;n. Los empleados chequean los documentos de identidad al entrar en el edificio y supervisan las maletas en las m&aacute;quinas de rayos X. En una esquina, un soldado del Ej&eacute;rcito Popular de Liberaci&oacute;n vigila en posici&oacute;n firme. Estudiantes con mochilas a la espalda, emigrantes de provincias lejanas con fardos al hombro, hombres de negocios con malet&iacute;n se dirigen a las salas de espera, de m&aacute;s de mil metros cuadrados.</p>\r\n<p class=\"QQ\">En esta estaci&oacute;n, construida en 1996, comienza&nbsp;<a href=\"https://economia.elpais.com/economia/2012/12/26/actualidad/1356508395_463399.html\" target=\"_blank\">la l&iacute;nea ferroviaria de alta velocidad m&aacute;s larga del mundo</a>, inaugurada en diciembre pasado. Son 2.298 kil&oacute;metros entre Pek&iacute;n y Guangzhou (capital de la provincia sure&ntilde;a de Guangdong), que los trenes bala chinos recorren en ocho horas frente a las 22 que hac&iacute;an falta antes; 2.298 kil&oacute;metros que han marcado un hito en el viaje a la modernidad emprendido por China hace tres d&eacute;cadas. El 8 es el n&uacute;mero de la suerte en el pa&iacute;s asi&aacute;tico, ya que suena como &ldquo;fortuna&rdquo;.</p>\r\n<div class=\"teads-inread sm-screen\">\r\n<div class=\"teads-ui-components-label\">El tren de alta velocidad G79 con destino a Guangzhou y salida a las diez de la ma&ntilde;ana est&aacute; anunciado en la sala n&uacute;mero 8; un guarismo que ser&aacute; una constante en el recorrido realizado por&nbsp;<em>El Pa&iacute;s Semanal</em>&nbsp;para visitar algunas de las infraestructuras y rascacielos m&aacute;s vanguardistas del mundo construidos por&nbsp;<a href=\"https://elpais.com/tag/china/a/\" target=\"_blank\">China</a>&nbsp;en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</div>\r\n</div>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">La red de alta velocidad, con tecnolog&iacute;a extranjera alcanza ya 9.300 kil&oacute;metros</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p class=\"QQ\">Media hora antes de la salida, los pasajeros -muchos de ellos, excitados por la novedad- comienzan a descender al and&eacute;n y se introducen en el convoy de 16 coches pintado de blanco e identificado con las letras CRH (China Railway High-Speed). Su nombre:&nbsp;<em>Armonioso.</em></p>\r\n<p class=\"QQ\">Atractivas azafatas, vestidas de rojo p&uacute;rpura y tocadas con una gorra, reciben a los viajeros. A las 9.58,&nbsp;<em>Armonioso</em>&nbsp;se pone en marcha. Arranca con suavidad y un ligero zumbido. Nada m&aacute;s sentarse, algunos pasajeros han sacado bolsas de pl&aacute;stico con comida y ya se regalan el paladar, como siempre han hecho en los trenes. Otros hablan a voces por el tel&eacute;fono m&oacute;vil o ven una pel&iacute;cula en la tableta. La megafon&iacute;a recuerda que est&aacute; prohibido fumar y llevar &ldquo;productos que puedan explotar f&aacute;cilmente&rdquo;, en referencia a los&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2013/02/01/actualidad/1359703606_092545.html\" target=\"_blank\">petardos y tracas a los que tan aficionados son los chinos</a>. En el exterior desfilan los barrios perif&eacute;ricos de la capital, edificios en construcci&oacute;n, solares semicubiertos por la nieve y estanques helados. Un cuarto de hora despu&eacute;s, la velocidad alcanza 308 kil&oacute;metros por hora y se estabiliza. Cuando sube a 309 o baja a 307, el conductor la ajusta y el convoy regresa a la velocidad de fortuna.</p>\r\n<p class=\"QQ\">La segunda clase est&aacute; completa. El tama&ntilde;o de los asientos es un poco mayor que el de las aerol&iacute;neas y hay espacio suficiente para las piernas. En primera quedan sitios libres y en la clase negocios la mayor&iacute;a est&aacute;n vac&iacute;os. Los precios para el trayecto Pek&iacute;n-Guangzhou son 835 yuanes (100 euros), 1.380 (165) y 2.724 (326), respectivamente, frente a unos 1.500 yuanes (179 euros) en turista para un vuelo que dura tres horas.</p>\r\n<p class=\"QQ\">El G79 atraviesa la llanura abrazada por la niebla. Una azafata empuja un carrito con cajas de frutos secos destinadas a los clientes de primera. Lleva un broche con la bandera roja de las&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2012/11/04/actualidad/1352049757_954899.html\" target=\"_blank\">Juventudes Comunistas de China.</a>&nbsp;&ldquo;La mayor&iacute;a de las azafatas somos miembros&rdquo;, explica la joven, llamada Guo Yuamengyi.</p>\r\n<p>Las paredes interiores de los coches son de un gris tenue y en los extremos los acabados son de color madera. El convoy circula ahora en medio de un paisaje nevado y brumoso. &ldquo;Este tren es mucho m&aacute;s c&oacute;modo que el avi&oacute;n&rdquo;, dice Tang, un empresario de &ldquo;unos 50 a&ntilde;os&rdquo; que se dedica al comercio internacional y regresa a Guangzhou despu&eacute;s de tres d&iacute;as en la capital. &ldquo;A partir de ahora, lo utilizar&eacute; para venir a Pek&iacute;n&rdquo;, asegura tumbado en su imponente sill&oacute;n de la clase negocios.</p>\r\n<p>Xia Li, de 26 a&ntilde;os, que viaja gratis porque trabaja en una compa&ntilde;&iacute;a que gestiona algunas de las estaciones de la l&iacute;nea, se muestra menos entusiasmado: &ldquo;China se ha desarrollado muy r&aacute;pido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero &iquest;qui&eacute;n se beneficia de este tren? La gente de negocios. Para el ciudadano normal, los estudiantes, los emigrantes, es demasiado caro&rdquo;.</p>\r\n<p>El convoy, de 1.028 asientos, lleva coche restaurante que sirve comida cuartelera. A lo largo del tren, los pasajeros dormitan o juegan con el tel&eacute;fono m&oacute;vil. Muchos tienen fr&iacute;o y no se han quitado el abrigo. &ldquo;Hay mucha gente y si ponemos la calefacci&oacute;n se sobrecarga el ambiente&rdquo;, explica, convencida, una azafata. En algunos coches flota un olor a fideos en sopa picante.</p>\r\n<a name=\"sumario_2\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">\"Si quieres ser rico, debes construir carreteras\", dice un proverbio chino</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>Cerca de las tres de la tarde, el convoy llega a Wuhan (capital de Hubei, a unos 1.200 kil&oacute;metros al sur de Pek&iacute;n). Como en las paradas anteriores, los fumadores se han arremolinado ansiosos junto a las puertas con el cigarrillo entre los dedos. Nada m&aacute;s detenerse, se precipitan fuera, lo encienden y dan caladas con fruici&oacute;n. Apenas tienen un par de minutos de placer desesperado. Cuando el G79 arranca, quedan sobre el and&eacute;n las colillas humeantes.</p>\r\n<p>La nieve ha desaparecido hace rato. Se suceden los campos de ma&iacute;z, los bancales y peque&ntilde;as parcelas de cultivo de verduras. La se&ntilde;al del m&oacute;vil se pierde continuamente. &ldquo;Nunca pens&eacute;, cuando era joven, que tendr&iacute;amos estos trenes&rdquo;, dice encantado Chen Li, de 69 a&ntilde;os, profesor de escuela de pueblo jubilado. Viaja en segunda a Guangzhou con su esposa para visitar a su hija. A su lado, las cajas de cart&oacute;n y las bolsas de rafia repletas de fideos y carne que lleva para la familia desentonan con su chaquet&oacute;n nuevo y sus zapatos brillantes.</p>\r\n<p>Mientras cruza la provincia de Guangdong -una de las m&aacute;s industrializadas del pa&iacute;s-, el convoy pasa f&aacute;bricas y talleres con los fluorescentes encendidos. El cielo es color ceniza y ladrillo. A las 18.27, con media hora de retraso, &ldquo;debido a la nieve y la niebla&rdquo; seg&uacute;n una azafata, entra en la estaci&oacute;n Sur de Guangzhou. Los pasajeros desaparecen arrastrando las maletas en esta terminal que parece de aeropuerto. Con los bultos colgados de una ca&ntilde;a de bamb&uacute; sobre el hombro, Chen Li pasa el control de salida y se interna en el enorme vest&iacute;bulo soportado por vigas de hormig&oacute;n cual costillas de una ballena gigante.</p>\r\n<p>La l&iacute;nea Pek&iacute;n-Guangzhou, algunos de cuyos tramos ya estaban en funcionamiento antes de diciembre, ha incrementado la extensi&oacute;n de la red de trenes bala a 9.300 kil&oacute;metros, de un tendido ferroviario total de 98.000<a href=\"https://elpais.com/diario/2010/06/24/internacional/1277330406_850215.html\" target=\"_blank\">. Para 2015 se prev&eacute; que llegue a 18.000 kil&oacute;metros.</a>&nbsp;Un logro sorprendente porque la alta velocidad china, desarrollada gracias a la transferencia de&nbsp;<a href=\"https://elpais.com/diario/2000/07/01/economia/962402418_850215.html\" target=\"_blank\">tecnolog&iacute;a de compa&ntilde;&iacute;as extranjeras,</a>&nbsp;comenz&oacute; en 2007.</p>\r\n<p>Su r&aacute;pido crecimiento ha estado, sin embargo, marcado por los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n y problemas de seguridad.&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2011/07/28/actualidad/1311804008_850215.html\" target=\"_blank\">En julio de 2011, 40 personas murieron en el choque de dos convoyes</a>&nbsp;cerca de Wenzhou (provincia de Zhejiang). El accidente&nbsp;<a href=\"https://elpais.com/diario/2011/07/25/internacional/1311544812_850215.html\" target=\"_blank\">desencaden&oacute; un torrente de cr&iacute;ticas al Gobierno</a>&nbsp;y acusaciones de que estaba sacrificando la seguridad en su af&aacute;n por expandir r&aacute;pidamente la red. El Ministerio de Ferrocarriles orden&oacute; revisar los proyectos en marcha y la velocidad de operaci&oacute;n fue reducida de 350 kil&oacute;metros por hora a 300.</p>\r\n<a name=\"sumario_5\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\"><a class=\"enlace\"><img src=\"https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2013/04/11/eps/1365680995_900190_1365681906_sumario_normal.jpg\" alt=\"China inici&oacute; su red de alta velocidad en 2007 y prev&eacute; duplicar su extensi&oacute;n actual en 2015, hasta los 18.000 kil&oacute;metros. Su &uacute;ltima gran l&iacute;nea, entre Pek&iacute;n y Guangzhou, se inaugur&oacute; el pasado 26 de diciembre, cuando se tom&oacute; la imagen.\" width=\"560\" height=\"200\" /><span class=\"boton_ampliar\">ampliar foto</span></a><span class=\"foto-texto\">China inici&oacute; su red de alta velocidad en 2007 y prev&eacute; duplicar su extensi&oacute;n actual en 2015, hasta los 18.000 kil&oacute;metros. Su &uacute;ltima gran l&iacute;nea, entre Pek&iacute;n y Guangzhou, se inaugur&oacute; el pasado 26 de diciembre, cuando se tom&oacute; la imagen.</span>&nbsp;<span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">GETTY IMAGES</span></span>\r\n<div class=\"sumario-texto\">&nbsp;</div>\r\n</div>\r\n<p>La estaci&oacute;n Sur de Guangzhou est&aacute; a m&aacute;s de 20 kil&oacute;metros del centro, comunicada por autopista. Guangzhou -o Cant&oacute;n- es la capital de Guangdong, coraz&oacute;n de&nbsp;<em>la f&aacute;brica del mundo.</em>&nbsp;Sus habitantes son h&aacute;biles comerciantes y empresarios, fervorosos creyentes en la numerolog&iacute;a, y sienten pasi&oacute;n por la comida y el t&eacute;. En sus restaurantes, a orillas del r&iacute;o Perla, es posible deleitarse con todo tipo de criaturas vivientes, desde cohombro de mar hasta cocodrilo y diferentes variedades de serpientes.</p>\r\n<p>La metr&oacute;poli de 12 millones de almas experiment&oacute; una profunda renovaci&oacute;n con ocasi&oacute;n de los Juegos Asi&aacute;ticos en noviembre de 2010. Muchas infraestructuras fueron modernizadas y en septiembre de ese a&ntilde;o fue inaugurada la nueva torre de televisi&oacute;n, conocida como la Torre de Cant&oacute;n, uno de sus proyectos estrella. Con 600 metros de altura, era la m&aacute;s alta del mundo hasta que en marzo de 2011&nbsp;<a href=\"https://economia.elpais.com/economia/2012/08/01/agencias/1343793603_798996.html\" target=\"_blank\">fue superada por la Torre Skytree,</a>&nbsp;en Tokio.</p>\r\n<p>La estructura hiperboloide domina el distrito de Haizhu, en un barrio con edificios de apartamentos de lujo de 28 pisos. Su dise&ntilde;o -obra de los arquitectos holandeses Mark Hemel y Barbara Kuit- respira elegancia y ligereza. Sus creadores quisieron imprimirle un car&aacute;cter femenino, gr&aacute;cil y curvil&iacute;neo, frente al aire masculino de otras estructuras.</p>\r\n<p>Su compleja, y a la vez sencilla, forma geom&eacute;trica est&aacute; generada por dos elipses giradas la una respecto a la otra. Los habitantes de Guangzhou denominan a la torre &ldquo;la joven de talle fino&rdquo;.</p>\r\n<p>La Torre de Cant&oacute;n tiene un uso mixto: acoge instalaciones de transmisi&oacute;n de televisi&oacute;n y radio junto a complejos comerciales y l&uacute;dicos como tiendas, cines en 3D y 4D, restaurantes giratorios y observatorios cerca de las nubes. Adosada a la columna central de hormig&oacute;n, una escalera se enrosca desde la altura de 168 metros hasta los 334. &ldquo;El paseo de la ara&ntilde;a&rdquo;, como es llamada, permite apreciar la matem&aacute;tica estructura mientras se asciende caminando sobre el suelo de cristal. Una experiencia no apta para cardiacos.</p>\r\n<p>El ascensor sube a cinco metros por segundo (18 kil&oacute;metros por hora). Los t&iacute;mpanos cimbrean. En los pisos 107 y 108, dos amplios espacios entregan, tras los cristales, Guangzhou y sus infraestructuras y edificios a vista de p&aacute;jaro. All&iacute; est&aacute;, a lo lejos, el puente Liede sobre el Perla. Pero tambi&eacute;n, perdida en esta megal&oacute;polis del siglo XXI, la pagoda Chigang, construida en 1619.</p>\r\n<a name=\"sumario_3\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Las grandes obras simbolizan la ambici&oacute;n de superpotencia</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>En ambos pisos, un paralelep&iacute;pedo de acero y cristal que sobresale de la estructura permite avanzar y detenerse sobre el vac&iacute;o a m&aacute;s de 400 metros del suelo. &ldquo;Las piernas flaquean&rdquo;, &ldquo;el coraz&oacute;n bate a toda velocidad&rdquo;, confiesan algunos visitantes. Bajo los pies, solo un cristal doble.</p>\r\n<p>El uso l&uacute;dico, t&iacute;pico en muchas infraestructuras, no termina aqu&iacute;. En la azotea, a 455 metros de altura, 16 burbujas de cristal y acero, con capacidad para seis personas cada una, recorren sobre una v&iacute;a el per&iacute;metro de la torre: un trayecto de 20 minutos de v&eacute;rtigo. Ligada a la antena, una atracci&oacute;n ofrece a los adictos a la adrenalina una ca&iacute;da libre desde la cota 485 hasta la 455.</p>\r\n<p>Un poco m&aacute;s arriba a&uacute;n, a 488 metros, se encuentra la plataforma exterior de observaci&oacute;n m&aacute;s alta del mundo: una terraza abierta donde los visitantes est&aacute;n protegidos solo por una barrera que llega al pecho. &ldquo;Se permite el acceso a grupos de un m&aacute;ximo de siete personas, acompa&ntilde;adas de dos empleados&rdquo;, explica Liu Xijia, la responsable de prensa, ante un paisaje que recuerda a los mapas sat&eacute;lite de Google.</p>\r\n<p><a href=\"http://www.cantontower.com/en/index.htm\" target=\"_blank\">La Torre de Cant&oacute;n</a>&nbsp;obtiene jugosos ingresos con sus restaurantes, salas de conferencias y diversiones. En 2012 la visitaron m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas. El precio de la entrada -atracciones aparte- oscila entre 50 yuanes (6 euros) por subir al piso 30 y 488 yuanes (58 euros) por acceder a la cima. Al llegar la noche, brilla con colores cristalinos. A sus pies, emigrantes y turistas fotograf&iacute;an sus sue&ntilde;os de modernidad.</p>\r\n<p>&ldquo;Antes de los Juegos Asi&aacute;ticos, Guangzhou era simplemente una ciudad grande. Ahora tiene muchos grandes edificios y se ha convertido en una metr&oacute;poli internacional&rdquo;, dice orgullosa Liu.</p>\r\n<p>Mientras la capital de Guangdong mira al futuro, al amanecer los paseos junto al r&iacute;o Perla hablan del pasado. Bajo los &aacute;rboles subtropicales, los vecinos practican artes marciales, gimnasia o bailan en grupo para estirar el cuerpo al ritmo de viejas melod&iacute;as.</p>\r\n<p>La autopista que conduce al aeropuerto de Guangzhou se eleva en algunos tramos a la altura de las copas de los banianos. El flujo de camiones es intenso. Al final de una recta surge el nuevo aeropuerto Baiyun o de la Nube Blanca. Construido en 2004, es el segundo por tr&aacute;fico de pasajeros del pa&iacute;s (45 millones al a&ntilde;o), despu&eacute;s de Pek&iacute;n (77,4 millones), seg&uacute;n datos de 2011. &ldquo;Es muy amplio, mejor que el antiguo, pero en China parece que las infraestructuras solo buscan ser grandes. Estar&iacute;a bien que ofrecieran algo de la cultura tradicional&rdquo;, afirma Chen, un empresario de 40 a&ntilde;os de Zhuhai (Guangdong).</p>\r\n<p>El avi&oacute;n con destino a Ningbo, ciudad de la provincia de Zhejiang a 1.100 kil&oacute;metros al noreste de Guangzhou, va lleno. Solo quedan asientos libres en la fila 54. El cuatro es considerado el n&uacute;mero de la mala suerte, ya que su pronunciaci&oacute;n es similar a la de la palabra &ldquo;muerte&rdquo;. La compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea China Southern no pierde ocasi&oacute;n de hacer negocio. Los reposacabezas exhiben la publicidad de una marca de&nbsp;<em>maotai</em>&nbsp;-un alcohol elaborado con sorgo fermentado-, y en las mesillas plegables, pegatinas de una promotora inmobiliaria ofrecen chal&eacute;s con el eslogan &ldquo;las casas son para vivir, la m&iacute;a es para coleccionar&rdquo;.</p>\r\n<p>El Gobierno ha impulsado con decisi&oacute;n la construcci&oacute;n de infraestructuras, consciente de que son fundamentales para el desarrollo de la econom&iacute;a. Le ha bastado con seguir el refranero chino: &ldquo;Cuando el tren suena, el oro se acumula&rdquo;, &ldquo;si quieres ser rico, primero debes construir carreteras&rdquo;. Los proyectos contribuyen al crecimiento del producto interior bruto (PIB), generan ingresos fiscales y dan brillo a las autoridades provinciales y locales, sin contar las oportunidades de corrupci&oacute;n que presentan. En general, los Gobiernos pueden llevar a cabo las iniciativas que quieran porque son due&ntilde;os del suelo, pueden desalojar r&aacute;pidamente a los vecinos afectados, los estudios de impacto medioambiental son obviados con facilidad y hay pocas posibilidades de protesta.</p>\r\n<p>Otra de las obras p&uacute;blicas vanguardistas construidas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2008/05/01/actualidad/1209592812_850215.html\" target=\"_blank\">el puente sobre la bah&iacute;a de Hangzhou,</a>&nbsp;en la provincia de Zhejiang, vecina a Shangh&aacute;i. Con 36 kil&oacute;metros, es, al igual que el de la bah&iacute;a de Jiaozhou, en Qingdao (provincia de Shandong), uno de los m&aacute;s largos del mundo sobre el mar. Cruza la desembocadura del r&iacute;o Qiantang, entre Ningbo y Jiaxing, en el delta del r&iacute;o Changjiang, otra de las regiones m&aacute;s industriales del pa&iacute;s. Inaugurado en 2008, ha acortado 120 kil&oacute;metros la distancia entre Ningbo y Shangh&aacute;i y ha reducido la duraci&oacute;n del viaje de cuatro a dos horas. &ldquo;El puente ha contribuido a desarrollar y abrir Ningbo m&aacute;s al mundo&rdquo;, afirma Feng Weihong, portavoz de la empresa p&uacute;blica propietaria. La inversi&oacute;n ascendi&oacute; a 13.400 millones de yuanes (1.600 millones de euros).</p>\r\n<p>El tr&aacute;fico es fluido a primera hora de la tarde. La calzada -tres carriles por sentido- se interna en el mar. Comienza un viaje sobre el agua color chocolate. El puente se extiende sobre pilares clavados en el fondo, salvo en los dos vanos -uno en el extremo sur y otro en el norte-, suspendidos por cables de las torres. En ellos, la altura de la calzada sobre el agua es de 60 metros.</p>\r\n<a name=\"sumario_4\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Deficitarias o no, las infraestructuras demuestran el enorme cambio desde 1978</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>En el tramo sur existe una plataforma sobre el mar con tejado en forma de &aacute;guila. Aloja un &aacute;rea de servicio. Un cartel se&ntilde;ala: &ldquo;Atracci&oacute;n tur&iacute;stica nacional&rdquo;. La instalaci&oacute;n cuenta con restaurante, hotel, tiendas y una torre de 146 metros. Desde lo alto del observatorio, la forma en S elongada del puente se pierde en la bruma como un animal fant&aacute;stico devorado por el mar.</p>\r\n<p>&ldquo;A menudo voy a Shangh&aacute;i, y el puente me permite ahorrar mucho tiempo. Los 80 yuanes (9,60 euros) del peaje me parecen razonables&rdquo;, dice en una sala de la plataforma Lu, publicista de 31 a&ntilde;os de Ningbo. La visita al complejo, casi desierto en esta tarde gris, cuesta 100 yuanes (12 euros).</p>\r\n<p>Feng asegura que los mayores desaf&iacute;os del proyecto fueron las dif&iacute;ciles condiciones geogr&aacute;ficas y meteorol&oacute;gicas, ya que se encuentra en un estuario donde las mareas llegan a alcanzar ocho metros de altura y 18 kil&oacute;metros por hora de velocidad, y con frecuencia se producen tifones, lluvias torrenciales y nieblas. El puente est&aacute; dise&ntilde;ado para tener una vida de 100 a&ntilde;os.</p>\r\n<p>Al caer la luz, ya al otro lado de la bah&iacute;a, el coche llega a la estaci&oacute;n de tren de alta velocidad de Jiaxing, enorme y reluciente, pero casi vac&iacute;a. Pocos minutos despu&eacute;s aparece el tren bala y en media hora cubre los 84 kil&oacute;metros que hay hasta Shangh&aacute;i.</p>\r\n<p>Shangh&aacute;i, capital econ&oacute;mica y financiera del pa&iacute;s con 23 millones de almas, es un gran escaparate de las ingentes inversiones que ha realizado China en infraestructuras y edificios inimaginables en Europa. Si Pek&iacute;n y sus 20 millones de habitantes cuentan con la maciza e intrincada sede de la televisi&oacute;n p&uacute;blica (CCTV) o&nbsp;<a href=\"https://elpais.com/diario/2009/01/18/tendencias/1232233201_740215.html\" target=\"_blank\">el estadio Ol&iacute;mpico</a>&nbsp;(el Nido de P&aacute;jaro), la llamada Perla de Oriente tiene su tren de levitaci&oacute;n magn&eacute;tica de alta velocidad o los rascacielos m&aacute;s altos y elegantes del pa&iacute;s, como la Torre Jinmao -de 88 pisos y 420 metros-, Shanghai World Financial Center (SWFC) -de 492 metros- y la Torre de Shangh&aacute;i, que tendr&aacute; 632 metros cuando sea finalizada en 2014. Las tres en el distrito de Pudong, formar&aacute;n el primer grupo de tres superrascacielos adyacentes del mundo.</p>\r\n<p>SWFC, promovido por la inmobiliaria japonesa Mori Building, con dise&ntilde;o del estudio neoyorquino Kohn Pedersen Fox, abri&oacute; sus puertas en 2008. Acoge oficinas, un hotel, salas de reuniones, tiendas y restaurantes. En su observatorio de suelo de cristal, a 474 metros de altura, el pulso se acelera, la cabeza da vueltas y se dispara la imaginaci&oacute;n. Shangh&aacute;i se transforma en una maqueta viva, surcada por las aguas del r&iacute;o Huangpu sobre las que se deslizan suavemente los barcos.</p>\r\n<p>A su lado crece, d&iacute;a a d&iacute;a,&nbsp;<a href=\"https://elviajero.elpais.com/elviajero/2012/10/16/actualidad/1350416788_631714.html\" target=\"_blank\">la Torre de Shangh&aacute;i. Se convertir&aacute; en el segundo edificio m&aacute;s alto del mundo,</a>&nbsp;tan solo superado por el Burj Khalifa, en Dub&aacute;i (830 metros). &ldquo;La &uacute;ltima vez que vine a Shangh&aacute;i sub&iacute; a Jinmao; hoy he subido aqu&iacute;, y la pr&oacute;xima subir&eacute; a la Torre de Shangh&aacute;i. A los chinos nos gusta estar en lo m&aacute;s alto&rdquo;, dice un poco nervioso Zuo, de 44 a&ntilde;os, que trabaja en una empresa de maquinaria en Xian, junto al cristal que le separa del vac&iacute;o.</p>\r\n<p>China quiere alcanzar el estatus de superpotencia en ciencia y tecnolog&iacute;a para 2049, centenario de la fundaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica Popular, y nada m&aacute;s visible que el tren de alta velocidad o los grandes rascacielos para representar esta ambici&oacute;n. Los expertos aseguran que, como otras l&iacute;neas de alta velocidad, la de Pek&iacute;n-Guangzhou operar&aacute; con grandes p&eacute;rdidas. A pesar de ello y del fuerte endeudamiento del Ministerio de Ferrocarriles, el Gobierno sigue comprometido a desplegar la red entre las grandes ciudades con la idea de llevarla alg&uacute;n d&iacute;a hasta Rusia y el sureste asi&aacute;tico.</p>\r\n<p>Aunque seg&uacute;n algunos cr&iacute;ticos se han construido infraestructuras, como aeropuertos, en lugares donde no se justifica, Kong Yongjian, profesor en la Escuela de Ingenier&iacute;a Civil de la Universidad Jiaotong de Pek&iacute;n, asegura que &ldquo;China tiene una poblaci&oacute;n enorme y necesita muchas m&aacute;s infraestructuras para responder a las necesidades de la gente. En este aspecto, est&aacute; a&uacute;n en una fase inicial de desarrollo&rdquo;.</p>\r\n<p>Deficitarios o no, estos superproyectos han demostrado la capacidad para ejecutar infraestructuras a gran escala. No en vano es el pa&iacute;s que erigi&oacute; la Gran Muralla o cav&oacute; el Gran Canal. Para Wu Xiaoyan, una abogada de 36 a&ntilde;os de Shangh&aacute;i, el r&aacute;pido desarrollo de las infraestructuras &ldquo;ha permitido mejorar el nivel de vida, pero la gente, preocupada por seguir este ritmo veloz, no tiene tiempo de reflexionar sobre la vida y es f&aacute;cil sentirse perdido. Adem&aacute;s, el desarrollo ha sido desequilibrado entre las diferentes provincias&rdquo;.</p>\r\n<p>De regreso en Pek&iacute;n, la terminal 3 del aeropuerto,&nbsp;<a href=\"https://elpais.com/diario/2007/11/08/cultura/1194476401_850215.html\" target=\"_blank\">dise&ntilde;o del brit&aacute;nico Norman Foster,</a>&nbsp;que se inspir&oacute; en el drag&oacute;n, habla igualmente de la gran transformaci&oacute;n que ha experimentado China desde que inici&oacute; el proceso de apertura y reforma en 1978 y de los esfuerzos por modernizar el pa&iacute;s con rapidez. Bajo el techo en forma de escamas, envueltos en una luz tamizada, los pasajeros caminan presurosos hacia la salida, como hormigas entre las cuadernas de un nav&iacute;o mitol&oacute;gico.</p>\r\n</div>\r\n</div>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33499"},["text","<a href=\"https://elpais.com/elpais/2013/04/11/eps/1365680995_900190.html\" target=\"_blank\">https://elpais.com/elpais/2013/04/11/eps/1365680995_900190.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33493"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33494"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33495"},["text","11/04/2013"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33496"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33497"},["text",""]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"1678"},["name","Construcciones"]],["tag",{"tagId":"1261"},["name",""]],["tag",{"tagId":"1677"},["name","Infraestructuras"]]]],["item",{"itemId":"5034","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1153"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/f8e033c6a36f937b872f375ba2f19a76.jpg"],["authentication","50dc5ab26f5b89c20122762f9260f618"]]],["collection",{"collectionId":"61"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28960"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"37"},["name",""],["description"],["elementContainer",["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33504"},["text","<a href=\"https://ep01.epimg.net/diario/imagenes/2009/01/18/tendencias/1232233201_740215_0000000000_noticia_normal.jpg\" target=\"_blank\">https://ep01.epimg.net/diario/imagenes/2009/01/18/tendencias/1232233201_740215_0000000000_noticia_normal.jpg</a>"]]]],["element",{"elementId":"54"},["name","Enlace secundario"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33505"},["text","<a href=\"https://elpais.com/diario/2009/01/18/tendencias/1232233201_740215.html\" target=\"_blank\">https://elpais.com/diario/2009/01/18/tendencias/1232233201_740215.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33500"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33501"},["text","EFE"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33502"},["text","18/01/2013"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33503"},["text",""]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"1678"},["name","Construcciones"]],["tag",{"tagId":"1261"},["name",""]],["tag",{"tagId":"1357"},["name",""]]]],["item",{"itemId":"5035","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1154"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/dc06fe37df41fc51816725d52fa62a45.jpg"],["authentication","830d13971d8bf58276afb0268af3ead3"]]],["collection",{"collectionId":"61"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28960"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"37"},["name",""],["description"],["elementContainer",["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33510"},["text","<a href=\"https://elviajero.elpais.com/elviajero/imagenes/2012/10/16/actualidad/1350416788_631714_1350416948_noticia_grande.jpg\" target=\"_blank\">https://elviajero.elpais.com/elviajero/imagenes/2012/10/16/actualidad/1350416788_631714_1350416948_noticia_grande.jpg</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33506"},["text","Vista desde el piso 101 de la torre SWFC"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33507"},["text","Zigor Aldama"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33508"},["text","23/10/2012"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33509"},["text",""]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"1341"},["name","Shanghai"]],["tag",{"tagId":"124"},["name","Urbanismo"]]]],["item",{"itemId":"5036","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1155"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/84387b950280da8dba2c2a9f31606518.pdf"],["authentication","c170b8254cb50b873061e28ffc052dc4"]]],["collection",{"collectionId":"70"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28974"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name",""],["description",""],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33516"},["text","<p>En los pr&oacute;ximos d&iacute;as se celebrar&aacute; el congreso nacional del Partido Comunista Chino, del que saldr&aacute;n los l&iacute;deres que van a dirigir durante la pr&oacute;xima d&eacute;cada la potencia emergente m&aacute;s importante de nuestro tiempo. Las decisiones que tomen durante su mandato no solo contribuir&aacute;n a moldear el futuro de China, sino que se dejar&aacute;n sentir m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. Al igual que nos conciernen las elecciones estadounidenses, tampoco nos puede resultar indiferente qui&eacute;n gobierne China. Parece por tanto conveniente dibujar el perfil de la nueva generaci&oacute;n de l&iacute;deres chinos.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CKDSpeLulNUCFYygUQodwioKcg\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" src=\"https://tpc.googlesyndication.com/safeframe/1-0-9/html/container.html\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-is-safeframe=\"true\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>Los miembros de la quinta generaci&oacute;n de l&iacute;deres son los primeros que nacieron tras la fundaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica Popular China y han pasado la mayor parte de su vida adulta en la China reformista, tras el mao&iacute;smo. Es m&aacute;s, el principal recuerdo que muchos de ellos guardan del periodo mao&iacute;sta son los padecimientos que sufrieron a ra&iacute;z de la Revoluci&oacute;n Cultural, ya fuese su deportaci&oacute;n a zonas rurales del interior de China o la persecuci&oacute;n de sus familiares. Esto hace que comulguen todav&iacute;a menos que sus antecesores con los preceptos ideol&oacute;gicos del mao&iacute;smo.</p>\r\n<p>En cuanto a su perfil formativo, est&aacute;n todav&iacute;a m&aacute;s cualificados que sus predecesores y cuentan con una mayor variedad de &aacute;reas de especializaci&oacute;n, reduci&eacute;ndose el n&uacute;mero de ingenieros frente a los cient&iacute;ficos sociales. Varios de ellos han estudiado en pa&iacute;ses occidentales, o tienen actualmente a sus hijos estudiando all&iacute;, y son m&aacute;s cosmopolitas que los l&iacute;deres salientes.</p>\r\n<p>Respecto a la orientaci&oacute;n pol&iacute;tica de los miembros del pr&oacute;ximo Comit&eacute; Permanente del Politbur&oacute;, el &oacute;rgano pol&iacute;tico m&aacute;s importante de ese pa&iacute;s, todo ellos est&aacute;n vinculados o a la facci&oacute;n de la Liga de la Juventud Comunista de China o a la facci&oacute;n de Shangh&aacute;i. Si tenemos en cuenta que estas facciones est&aacute;n encabezadas por los dos &uacute;ltimos secretarios generales del partido, Hu Jintao y Jiang Zemin, no se esperan cambios pol&iacute;ticos radicales a corto plazo. Los l&iacute;deres entrantes seguir&aacute;n apelando al desarrollo econ&oacute;mico y al nacionalismo para legitimar el monopolio pol&iacute;tico del Partido Comunista Chino. Esta l&iacute;nea continuista vendr&aacute; reforzada por el hecho de que un porcentaje importante de los nuevos l&iacute;deres son hijos de antiguos cargos del partido.</p>\r\n<p>Aunque no vayamos a asistir a un cataclismo pol&iacute;tico, la relaci&oacute;n de fuerzas que se establezca entre ambas facciones nos resultar&aacute; enormemente relevante. Si la facci&oacute;n de la Liga de la Juventud Comunista de China consigue mantener una mayor influencia, se aplicar&aacute;n pol&iacute;ticas que busquen un desarrollo m&aacute;s equilibrado del conjunto del pa&iacute;s, orientadas a reducir la conflictividad social, aunque sea a costa de desacelerar el ritmo de crecimiento econ&oacute;mico. Por el contrario, cuanto m&aacute;s poder aglutine la facci&oacute;n de Shangh&aacute;i, m&aacute;s impulso tendr&aacute;n pol&iacute;ticas que maximicen el desarrollo macroecon&oacute;mico de China, que benefician especialmente a las zonas costeras y a una creciente clase de empresarios y profesionales liberales.</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33517"},["text","<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2012/11/04/actualidad/1352049757_954899.html\" target=\"_blank\">https://internacional.elpais.com/internacional/2012/11/04/actualidad/1352049757_954899.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33511"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33512"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33513"},["text","04/11/2012"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33514"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33515"},["text",""]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"1679"},["name","Gobierno"]],["tag",{"tagId":"863"},["name","PCCh"]]]],["item",{"itemId":"5037","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1156"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/44201e4285f9d0f43dc0bc1a4c59b0a7.pdf"],["authentication","e244f6244033f73f222fc950de17d14b"]]],["collection",{"collectionId":"70"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28974"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name",""],["description",""],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33523"},["text","<p>Con la inauguraci&oacute;n de la l&iacute;nea ferroviaria de alta velocidad m&aacute;s larga del mundo, China espera haber dado una imagen moderna de su transporte ferroviario,&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2011/07/28/actualidad/1311804008_850215.html\">tras los esc&aacute;ndalos y las dudas</a>&nbsp;sobre su seguridad que han asolado al sector en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El primer &ldquo;tren bala&rdquo; sali&oacute; esta ma&ntilde;ana desde Pek&iacute;n rumbo a Cant&oacute;n, en el sur del pa&iacute;s, coincidiendo con el aniversario del nacimiento del l&iacute;der de la revoluci&oacute;n, Mao Tse-Tung.</p>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">El tren que de Cant&oacute;n a Pek&iacute;n, tuvo una hora de retraso por culpa de la nieve y el hielo en los ra&iacute;les&nbsp;</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>Tras una ceremonia con autoridades estatales, el primer tren que cubre el trayecto sali&oacute; a las 09.00 hora local (01.00 GMT) desde la Estaci&oacute;n Oeste de Pek&iacute;n, y una hora despu&eacute;s part&iacute;a en direcci&oacute;n contraria el primer ferrocarril desde Cant&oacute;n a la capital. El primer Pek&iacute;n-Cant&oacute;n fue puntual: cubri&oacute; el recorrido en 7 horas y 59 minutos. Sin embargo, para el sentido contrario, Cant&oacute;n-Pek&iacute;n, periodistas chinos a bordo del convoy aseguraron que lleg&oacute; con una hora de retraso, al parecer por nieve y hielo en los ra&iacute;les que afectaron m&aacute;s a los trenes que llegan en horas nocturnas al norte (con temperaturas de 17 grados bajo cero en Pek&iacute;n).</p>\r\n<a name=\"sumario_2\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Pek&iacute;n invirti&oacute; solo en noviembre unos 8.500 millones de euros en infraestructura de transporte</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>El tren realiza 35 paradas. Para cubrir la distancia entre la capital y uno de los principales polos econ&oacute;micos del sur del pa&iacute;s (2.298 kil&oacute;metros) se necesitan ahora ocho horas, es decir, tres veces menos que los medios de transportes utilizados hasta ayer. Pero viajar con una velocidad media de 300 kil&oacute;metros por hora supone un coste m&iacute;nimo de unos 105 euros para la segunda clase, lo que en muchos casos es m&aacute;s de lo que cuesta un vuelo para el mismo recorrido (que supone un gasto medio de entre 97 y 145 euros). Un asiento en la zona m&aacute;s exclusiva, el &aacute;rea VIP, cuesta el equivalente a 360 euros.</p>\r\n<h3>La red m&aacute;s extensa del mundo</h3>\r\n<p>Las primeras l&iacute;neas de alta velocidad se estrenaron en China en 2007. Desde entonces, el pa&iacute;s se ha dotado de la red m&aacute;s extensa del mundo, al cubrir m&aacute;s de 8.000 kil&oacute;metros en 2010, una cifra que el Gobierno prev&eacute; doblar antes de 2020, pese a los problemas de corrupci&oacute;n y seguridad destapados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Aunque los primeros trenes de este tipo se construyeron gracias al auxilio de tecnolog&iacute;a extranjera, con el apoyo de empresas como Alstom, Siemens y Kawasaki, Pek&iacute;n espera ahora afirmarse como l&iacute;der en el sector, como demuestra su participaci&oacute;n en la construcci&oacute;n de la red de alta velocidad en Turqu&iacute;a y en Venezuela.</p>\r\n<a name=\"sumario_3\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\"><a class=\"enlace\"><img src=\"https://ep01.epimg.net/economia/imagenes/2012/12/26/actualidad/1356508395_463399_1356539803_sumario_normal.jpg\" alt=\"Trenes de alta velocidad en una estaci&oacute;n de manteniemiento en Wuhan\" width=\"560\" height=\"315\" /><span class=\"boton_ampliar\">ampliar foto</span></a><span class=\"foto-texto\">Trenes de alta velocidad en una estaci&oacute;n de manteniemiento en Wuhan</span>&nbsp;<span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">STR</span>&nbsp;<span class=\"foto-agencia\">EFE</span></span>\r\n<div class=\"sumario-texto\">&nbsp;</div>\r\n</div>\r\n<p>China, que seg&uacute;n las previsiones de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo (OCDE) se convertir&aacute; en la primera potencia econ&oacute;mica del mundo en 2016, apuesta por el desarrollo del sector ferroviario para dar un nuevo impulso a su crecimiento, que en el tercer trimestre se ha desacelerado. Pek&iacute;n ha invertido unos 8.500 millones de euros en noviembre en infraestructura de transporte y un total de 61.000 millones en los primeros once meses del a&ntilde;o, seg&uacute;n la agencia Xinhua.</p>\r\n<p>Antes de convertirse en adalid del desarrollo, la alta velocidad necesita disipar las dudas sobre su seguridad. En julio del a&ntilde;o pasado, el choque entre dos trenes de alta velocidad se sald&oacute;&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2011/07/28/actualidad/1311804008_850215.html\">con 40 muertos y unos 200 heridos en Wenzhou</a>&nbsp;(en la provincia oriental de Zhejiang), cuando dos vagones cayeron desde el puente en el que qued&oacute; detenido el convoy que fue embestido. La investigaci&oacute;n oficial, sin embargo, achac&oacute; a un rayo la responsabilidad de lo ocurrido y acab&oacute; con la destituci&oacute;n de tres altos cargos. Aunque las autoridades aseguran que se ha avanzado mucho en materia de seguridad, las dudas persisten. El diario oficial&nbsp;<em>Global Times</em>&nbsp;citaba en su edici&oacute;n del mi&eacute;rcoles a un responsable del r&eacute;gimen que admit&iacute;a los fallos del sistema pese a los esfuerzos realizados.</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33524"},["text","<a href=\"https://economia.elpais.com/economia/2012/12/26/actualidad/1356508395_463399.html\" target=\"_blank\">https://economia.elpais.com/economia/2012/12/26/actualidad/1356508395_463399.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33518"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33519"},["text","Agencias"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33520"},["text","26/12/2012"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33521"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33522"},["text",""]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"1309"},["name","Comunicaciones"]],["tag",{"tagId":"1680"},["name",""]],["tag",{"tagId":"1307"},["name","Transportes"]]]],["item",{"itemId":"5038","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1157"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/a4386fa75e31f944bc7bed8996f49e0b.jpg"],["authentication","d1aeb8e9340f7fd2b6f9e3f52938256f"]],["file",{"fileId":"1158"},["src","https://www.repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/ea61f1e373073fa7999ef3c96c8388c9.jpg"],["authentication","b4ea8760dd38d2d5b5c3985f7ab1059f"]]],["collection",{"collectionId":"61"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"28960"},["text",""]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"37"},["name",""],["description"],["elementContainer",["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33529"},["text","<a href=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/79/Canton_tower_in_asian_games_opening_ceremony.jpg/800px-Canton_tower_in_asian_games_opening_ceremony.jpg\" target=\"_blank\">https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/79/Canton_tower_in_asian_games_opening_ceremony.jpg/800px-Canton_tower_in_asian_games_opening_ceremony.jpg</a>"]]]],["element",{"elementId":"54"},["name","Enlace secundario"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33530"},["text","<a href=\"https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/68/Guangzhou_Tower2009.jpg/800px-Guangzhou_Tower2009.jpg\" target=\"_blank\">https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/68/Guangzhou_Tower2009.jpg/800px-Guangzhou_Tower2009.jpg</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33525"},["text",""]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33526"},["text","Colin Zhu  y desconocido"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33527"},["text","Wikipedia"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"33528"},["text",""]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1239"},["name","China"]],["tag",{"tagId":"1678"},["name","Construcciones"]],["tag",{"tagId":"124"},["name","Urbanismo"]]]]]