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              <text>&lt;p&gt;En 2013 T&amp;uacute;nez ha sido noticia por el aumento de la tensi&amp;oacute;n pol&amp;iacute;tica, con incidentes graves como el asesinato del l&amp;iacute;der izquierdista Chokri Belaid en febrero o la violencia desatada en mayo tras la prohibici&amp;oacute;n de que el grupo salafista&amp;nbsp;&lt;em&gt;Ansar al Sharia&lt;/em&gt;&amp;nbsp;celebrara un congreso en la ciudad de Kairu&amp;aacute;n. No obstante, la segunda mitad del a&amp;ntilde;o podr&amp;iacute;a traernos noticias m&amp;aacute;s positivas si se consigue aprobar la nueva Constituci&amp;oacute;n y las siguientes elecciones parlamentarias se desarrollan con normalidad y transparencia.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;De la misma forma que T&amp;uacute;nez marc&amp;oacute; tendencias al iniciar una protesta popular masiva que puso fin a d&amp;eacute;cadas de autoritarismo, los progresos en su transici&amp;oacute;n democr&amp;aacute;tica podr&amp;iacute;an tener un efecto bals&amp;aacute;mico y ejemplarizador para el resto del mundo &amp;aacute;rabe. En un momento en que el escepticismo sobre los resultados de la&amp;nbsp;&lt;em&gt;primavera &amp;aacute;rabe&lt;/em&gt;&amp;nbsp;se est&amp;aacute; sobreponiendo al optimismo entre pol&amp;iacute;ticos y creadores de opini&amp;oacute;n este podr&amp;iacute;a ser el modelo a seguir. El horizonte de la transici&amp;oacute;n democr&amp;aacute;tica, de la recuperaci&amp;oacute;n de la dignidad y de una mayor justicia social sigue vigente. Tanto el clima de polarizaci&amp;oacute;n pol&amp;iacute;tica e inseguridad como unas perspectivas econ&amp;oacute;micas poco halag&amp;uuml;e&amp;ntilde;as han puesto sobre la mesa que el proceso iba a ser m&amp;aacute;s lento y m&amp;aacute;s lleno de obst&amp;aacute;culos de lo que la sociedad tunecina y los observadores internacionales hab&amp;iacute;an querido pensar.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El desembarco de la cooperaci&amp;oacute;n internacional&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;La comunidad internacional ha visto en T&amp;uacute;nez un banco de pruebas, no solo para la extensi&amp;oacute;n de la democracia en el mundo &amp;aacute;rabe sino tambi&amp;eacute;n para repensar sus pol&amp;iacute;ticas de cooperaci&amp;oacute;n. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; T&amp;uacute;nez? Por tres motivos. Primero, porque ten&amp;iacute;a un papel simb&amp;oacute;lico como iniciador de la&amp;nbsp;&lt;em&gt;primavera &amp;aacute;rabe&lt;/em&gt;. Segundo, porque al haberse producido una ruptura clara con el r&amp;eacute;gimen de Ben Al&amp;iacute;, T&amp;uacute;nez se presentaba como una p&amp;aacute;gina en blanco en la que redibujar los t&amp;eacute;rminos de una relaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s equilibrada y justa. Y, tercero, porque T&amp;uacute;nez es relativamente peque&amp;ntilde;o (comparado con Egipto, por ejemplo) y tiene una administraci&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica operativa y una sociedad din&amp;aacute;mica, lo que aumenta la viabilidad y la eficacia de los proyectos de cooperaci&amp;oacute;n.&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Precisamente, porque la inmensa mayor&amp;iacute;a de los donantes internacionales coincidieron en el diagn&amp;oacute;stico de que T&amp;uacute;nez era un buen lugar donde invertir en nuevos proyectos de cooperaci&amp;oacute;n, en especial en el &amp;aacute;mbito democr&amp;aacute;tico y del buen gobierno, se produjo desde los primeros meses de 2011 un masivo desembarco de cooperantes, pol&amp;iacute;ticos y actores de la sociedad civil. Todos buscaban interlocutores en el tejido asociativo y la complicidad de las nuevas autoridades. Para las elecciones constituyentes de 2011 hubo tres misiones distintas de asistencia electoral y una infinidad de visitas y de ofertas de colaboraci&amp;oacute;n que recibieron los miembros de la Asamblea Constituyente. La avalancha fue tal que se hicieron m&amp;aacute;s que evidentes algunos de los problemas cl&amp;aacute;sicos de la cooperaci&amp;oacute;n internacional, &amp;nbsp;en concreto de la europea: capacidad de absorci&amp;oacute;n del tejido asociativo y de las instituciones locales, descoordinaci&amp;oacute;n entre donantes y rigidez y lentitud en los tr&amp;aacute;mites burocr&amp;aacute;ticos.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Los retos principales&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;La cooperaci&amp;oacute;n internacional en T&amp;uacute;nez tiene por delante muchos retos. Destaca la oportunidad para consolidar un nuevo equilibrio de prioridades en el que la cooperaci&amp;oacute;n en materia de seguridad no se haga a expensas del resto de prioridades y, muy especialmente, de la democracia y el respeto a los derechos humanos. La agenda de reforma del sector de seguridad, un tema tab&amp;uacute; hasta hace unos a&amp;ntilde;os, es un caso claro que demuestra que hoy es posible aumentar la cooperaci&amp;oacute;n en materia de seguridad y a la vez contribuir a la consolidaci&amp;oacute;n de un sistema democr&amp;aacute;tico y de respeto de las libertades fundamentales.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Otro reto may&amp;uacute;sculo es evitar el sentimiento de frustraci&amp;oacute;n y abandono que, con intensidad y motivaciones distintas, sienten hoy muchos actores pol&amp;iacute;ticos y sociales en T&amp;uacute;nez. Muchos temen pasar de moda, que el mundo se olvide de ellos, que se vuelvan a reproducir los mismos errores del pasado, que la cooperaci&amp;oacute;n en materia de terrorismo y de control migratorio vuelva a ser el centro de atenci&amp;oacute;n y que, del mismo modo que se toleraron los excesos del r&amp;eacute;gimen de Ben Al&amp;iacute;, se pase de puntillas ante posibles abusos de las nuevas autoridades.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Claro est&amp;aacute;, en T&amp;uacute;nez, como en cualquier otro lugar, no hay una visi&amp;oacute;n un&amp;aacute;nime sobre la cooperaci&amp;oacute;n internacional. Todo depende de qu&amp;eacute; cooperaci&amp;oacute;n estemos hablando &amp;ndash; &amp;iquest;la financiada por los pa&amp;iacute;ses del Golfo, la de la UE, la de sus Estados miembro, la de EE UU? &amp;ndash; y de qui&amp;eacute;n sea nuestro interlocutor &amp;ndash; &amp;iquest;un activista de largo recorrido en la lucha contra Ben Al&amp;iacute;, una persona cercana a los islamistas de Ennahda, un joven activista que despert&amp;oacute; pol&amp;iacute;tica y socialmente en 2011?&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;A pesar de todo existe un amplio consenso sobre el hecho de que las condiciones de la cooperaci&amp;oacute;n han mejorado de forma sustancial, ya sea porque los correos electr&amp;oacute;nicos de las asociaciones han dejado de estar intervenidos, sus sedes ya no est&amp;aacute;n bajo vigilancia policial, pueden acceder con normalidad a sus cuentas en el Banco Central o, simplemente, porque ahora cuentan con una amplia gama de actores dispuestos a poner en marcha todo tipo de proyectos. Incluso los funcionarios p&amp;uacute;blicos reconocen que, desde la revoluci&amp;oacute;n, su capacidad para trabajar y para interactuar con hom&amp;oacute;logos extranjeros se ha ampliado ampliamente.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;No todos los donantes internacionales tienen la misma capacidad para aprovechar la oportunidad que se ha abierto en T&amp;uacute;nez. En algunos casos, como el de Estados Unidos o el de las monarqu&amp;iacute;as del Golfo, se tienen los recursos pero se topan con la resistencia de una parte importante de la poblaci&amp;oacute;n. En otros, como Espa&amp;ntilde;a, la imagen es m&amp;aacute;s positiva pero escasean los recursos hasta el punto de verse forzada a cerrar la Oficina T&amp;eacute;cnica de Cooperaci&amp;oacute;n all&amp;iacute;. En estas circunstancias la apuesta por una pol&amp;iacute;tica europea m&amp;aacute;s fuerte y articular complicidades entre la cooperaci&amp;oacute;n espa&amp;ntilde;ola y la delegaci&amp;oacute;n de la UE en el pa&amp;iacute;s, adem&amp;aacute;s de la implementaci&amp;oacute;n de programas de alcance regional, aparecen como v&amp;iacute;as razonables para mantener la presencia en T&amp;uacute;nez y seguir contribuyendo a su transici&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="content" align="left"&gt;Este art&amp;iacute;culo recoge las ideas principales que aparecen en el documento&amp;nbsp;&lt;em&gt;Europa y la democracia en el Norte de &amp;Aacute;frica: una segunda oportunidad&lt;/em&gt;.&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.cidob.org/es/publicaciones/monografias/monografias/europa_y_la_democracia_en_el_norte_de_africa_una_segunda_oportunidad" target="_blank"&gt;Descargar&lt;/a&gt;&amp;nbsp;el documento completo&lt;/p&gt;</text>
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              <text>&lt;p&gt;En el Egipto de Mubarak no resultaba tan dif&amp;iacute;cil cubrir un&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/EGIPTO/Mahoma/guia/elpepuint/19870403elpepiint_22/Tes"&gt;mitin de los Hermanos Musulmanes&lt;/a&gt;&amp;nbsp;o&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/ataque/Afganistan/dando/razon/Bin/Laden/elpepuint/20011022elpepiint_11/Tes"&gt;entrevistar a sus dirigentes&lt;/a&gt;. Y sin embargo, oficialmente no exist&amp;iacute;an. Su estatuto era ambiguo: el r&amp;eacute;gimen los toleraba en ocasiones (llegaron a conseguir una quinta parte de los esca&amp;ntilde;os en las elecciones parlamentarias de 2005, aunque present&amp;aacute;ndose bajo el manto de candidaturas independientes) y los reprim&amp;iacute;a siempre con mayor o menor dureza. En realidad, el capital pol&amp;iacute;tico de Mubarak hacia su pueblo y, a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s, hacia el exterior consist&amp;iacute;a en presentarse como la &amp;uacute;nica alternativa posible en el Valle del Nilo a los que &amp;eacute;l llamaba "los barbudos", esto es, los islamistas de la vieja cofrad&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; son los Hermanos Musulmanes?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;La cofrad&amp;iacute;a de los Hermanos Musulmanes (Al Ijuan al Muslimin) es la m&amp;aacute;s vieja, extendida e influyente organizaci&amp;oacute;n integrista del mundo &amp;aacute;rabe y musulm&amp;aacute;n, la madre o la abuela de casi todos los grupos, moderados, mediopensionistas o radicales, estrictamente sociopol&amp;iacute;ticos o practicantes de la violencia, que en los &amp;uacute;ltimos a&amp;ntilde;os han tenido un gran protagonismo internacional predicando la necesidad de que sus pa&amp;iacute;ses vuelvan a practicar un islam puro y riguroso, derroquen a los aut&amp;oacute;cratas que los gobiernan y se independicen de Estados Unidos.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo naci&amp;oacute;?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;La cofrad&amp;iacute;a fue fundada en Egipto en 1928 por un maestro de escuela llamado Hassan el Banna (1906-1949), abuelo, por cierto, del actual pensador del llamado euroislam Tariq Ramad&amp;aacute;n. La cofrad&amp;iacute;a tuvo un importante papel en la lucha contra el dominio colonial brit&amp;aacute;nico en el valle del Nilo. Fue reprimida brutalmente tanto por el &amp;uacute;ltimo rey de Egipto, Faruk, como por su sucesor, el "rais" o presidente laicista, panarabista y socializante Nasser. Jam&amp;aacute;s ha sido legal bajo el r&amp;eacute;gimen de Mubarak, aunque &amp;eacute;ste toleraba algunas de sus actividades y le permit&amp;iacute;a en ocasiones concurrir a las elecciones en forma de candidaturas independientes. Mubarak tiene en prisi&amp;oacute;n a miles de islamistas, tanto militantes pac&amp;iacute;ficos de los Hermanos Musulmanes como activistas de organizaciones violentas.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; es popular en Egipto?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Se calcula que entre medio mill&amp;oacute;n y un mill&amp;oacute;n de los 80 millones de habitantes de Egipto son miembros o simpatizantes de la octogenaria cofrad&amp;iacute;a. Su popularidad deriva tanto de que el mismo Mubarak le concedi&amp;oacute; la condici&amp;oacute;n de principal oposici&amp;oacute;n a su r&amp;eacute;gimen como de su acci&amp;oacute;n social. Los Hermanos Musulmanes, que obtienen sus ingresos de miembros adinerados, ofrecen escuelas, ambulatorios y pensiones a los egipcios m&amp;aacute;s pobres. Este modelo de intensa acci&amp;oacute;n social ha sido seguido por otros grupos islamistas. El liban&amp;eacute;s Hezbol&amp;aacute; y el palestino Ham&amp;aacute;s, movimientos que podr&amp;iacute;amos llamar de resistencia islamo-nacionalista y que Occidente tilda de terroristas, han conseguido tambi&amp;eacute;n su popularidad gracias a ofrecer un sistema de protecci&amp;oacute;n social que no cubren los Estados.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Tienen relaci&amp;oacute;n con los sindicatos?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;S&amp;iacute;. La cofrad&amp;iacute;a es tambi&amp;eacute;n muy activa e influyente en el seno de las organizaciones de trabajadores egipcios.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Se limita a actuar en Egipto?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;No. Desde su nacimiento la cofrad&amp;iacute;a tuvo una vocaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s amplia, extendiendo su acci&amp;oacute;n a toda la&amp;nbsp;&lt;em&gt;umma&lt;/em&gt;&amp;nbsp;o comunidad musulmana. Hist&amp;oacute;ricamente, su influencia ha sido intensa en Palestina (el movimiento Ham&amp;aacute;s es un hijo de los Hermanos Musulmanes), Jordania, Siria y los pa&amp;iacute;ses del Golfo. Los Hermanos Musulmanes sirios fueron brutalmente masacrados en 1982, en la localidad de Hama, por el Ej&amp;eacute;rcito de Hafez el Asad, padre del actual presidente Bachar. Murieron 10.000 civiles.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Es un grupo violento?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Hassan el Banna ya se opon&amp;iacute;a en su tiempo a la acci&amp;oacute;n insurreccional y sus sucesores siempre han rechazado el terrorismo contempor&amp;aacute;neo. La violencia, seg&amp;uacute;n los Hermanos Musulmanes, s&amp;oacute;lo es leg&amp;iacute;tima para defender una tierra musulmana de un ataque extranjero. Cuando entrevist&amp;eacute; en 2001 a Mohamed Al Hudaibi, entonces su portavoz, conden&amp;oacute; sin ambages a Bin Laden, Al Qaeda y los atentados del 11-S. Otra cosa es que hijuelos de los Hermanos, como los grupos yihadistas egipcios que hoy tienen en Al Zawahiri su principal figura mundial, derivaran a partir de los setenta hacia el terrorismo, empezando por el asesinato de Sadat. Tambi&amp;eacute;n es diferente el que organizaciones como Ham&amp;aacute;s reivindiquen el derecho a la resistencia armada a la ocupaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; pretenden?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Su objetivo es el regreso del valle del Nilo y los dem&amp;aacute;s pa&amp;iacute;ses musulmanes a una aplicaci&amp;oacute;n estricta y literal de la sharia o ley isl&amp;aacute;mica. "El islam es religi&amp;oacute;n y Estado, libro y espada, toda una forma de vida", me dijo en 2001 Al Hudaibi, un hombre de pelo escaso y barba canosa y recortada que vest&amp;iacute;a una sahariana gris y decoraba su despacho con una maqueta de la mezquita de El Aksa y el escudo de la cofrad&amp;iacute;a: dos sables cruzados sobre un Cor&amp;aacute;n. Pretenden conseguir ese objetivo mediante la predicaci&amp;oacute;n, la acci&amp;oacute;n pol&amp;iacute;tica y el ejemplo de su acci&amp;oacute;n social.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Cu&amp;aacute;ndo comenz&amp;oacute; su ascenso?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;En los tiempos contempor&amp;aacute;neos, el ascenso de los Hermanos Musulmanes en Egipto y de otras formaciones islamistas en el resto del mundo &amp;aacute;rabe comenz&amp;oacute; tras la derrota del Egipto de Nasser en la guerra de 1967, a manos de israel&amp;iacute;es y sus protectores estadounidenses. Muchos j&amp;oacute;venes vieron en ello el fracaso del proyecto laicista y nacionalista y optaron por el regreso a un islam rigorista.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Tienen alguna relaci&amp;oacute;n con el Ir&amp;aacute;n de los ayatol&amp;aacute;s?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Los Hermanos Musulmanes pertenece al islam sunn&amp;iacute; e Ir&amp;aacute;n es un pa&amp;iacute;s de islam shi&amp;iacute;. No obstante, las ideas de los grandes pensadores de la cofrad&amp;iacute;a, el fundador Hassan el Banna y el te&amp;oacute;rico radical Sayyed Qutb, ahorcado en 1966 por Nasser, tambi&amp;eacute;n influyeron en el ayatol&amp;aacute; Jomeini.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Han conseguido "reislamizar" Egipto?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;S&amp;iacute;. En relaci&amp;oacute;n a los tiempos de Nasser y Sadat, ahora hay en el valle del Nilo m&amp;aacute;s mujeres que se cubren los cabellos, m&amp;aacute;s asistencia a las plegarias del viernes en las mezquitas y la venta de ejemplares del Cor&amp;aacute;n y casetes con discursos religiosos es toda una industria. Tambi&amp;eacute;n se han ido reduciendo los espacios de libertad para el consumo del alcohol o la danza del vientre.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Qui&amp;eacute;n es ahora su l&amp;iacute;der?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;En enero de 2010 eligieron como nuevo "gu&amp;iacute;a supremo" a Mohamed Badie, un profesor de Medicina Veterinaria de 67 a&amp;ntilde;os. Es un conservador que estos d&amp;iacute;as subraya que los Hermanos Musulmanes est&amp;aacute;n dispuestos a negociar con el r&amp;eacute;gimen una transici&amp;oacute;n a la democracia, una vez desaparecido Mubarak, eso s&amp;iacute;. Y que a&amp;ntilde;ade que la cofrad&amp;iacute;a podr&amp;iacute;a vivir perfectamente en un Egipto democr&amp;aacute;tico, pluripartidista y religiosamente plural (el pa&amp;iacute;s cuenta, de hecho, con una importante minor&amp;iacute;a cristiana copta).&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Hacia donde puede evolucionar la cofrad&amp;iacute;a?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Simplificando mucho, podr&amp;iacute;a decirse que los Hermanos Musulmanes pueden situarse hoy entre el Ir&amp;aacute;n de Jomeini y la Turqu&amp;iacute;a del partido islamista moderado y democr&amp;aacute;tico de Erdogan. Su evoluci&amp;oacute;n hacia el extremismo o la aceptaci&amp;oacute;n del juego democr&amp;aacute;tico depender&amp;aacute; en gran medida de la salida de la actual revoluci&amp;oacute;n democr&amp;aacute;tica egipcia. Si &amp;eacute;sta triunfa, los Hermanos Musulmanes podr&amp;iacute;an integrarse en ella e ir moderando su discurso y su pol&amp;iacute;tica. En caso contrario, la tentaci&amp;oacute;n de la radicalizaci&amp;oacute;n ser&amp;aacute; muy intensa.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Debe el miedo a los Hermanos Musulmanes impedir el apoyo a la revoluci&amp;oacute;n democr&amp;aacute;tica egipcia?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;La respuesta a esta pregunta es un no rotundo. Negarle a un pueblo la libertad s&amp;oacute;lo porque un partido que no gusta a tal o cual podr&amp;iacute;a ganar las elecciones es una barrabasada. Los pa&amp;iacute;ses latinoamericanos, Espa&amp;ntilde;a y Portugal ya fueron v&amp;iacute;ctimas de esa retorcida visi&amp;oacute;n en tiempos de la guerra fr&amp;iacute;a. Adem&amp;aacute;s, no est&amp;aacute; escrito en ninguna parte que la cofrad&amp;iacute;a sea el seguro ganador de unos comicios egipcios libres. Como ha escrito esta semana&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.independent.co.uk/opinion/commentators/fisk/"&gt;Robert Fisk en&amp;nbsp;&lt;em&gt;The Independent&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;, agitar ahora el fantasma de los Hermanos Musulmanes para sostener a Mubarak es "una chorrada".&lt;/p&gt;</text>
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              <text>&lt;a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2011/02/04/actualidad/1296774012_850215.html" target="_blank"&gt;http://internacional.elpais.com/internacional/2011/02/04/actualidad/1296774012_850215.html&lt;/a&gt;</text>
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                <text>Artículo sintético en formato entrevista que contesta algunos de los interrogantes que cualquier no lego pueda tener sobre la Hermandad de los Hermanos Musulmanes.</text>
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                <text>Artículo en La Vanguardia sobre los resultados de las manifestaciones árabes y los principales problemas a los que se enfrentan para la consecución de sus intereses.</text>
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              <text>&lt;p&gt;Si solo se tienen en cuenta los datos econ&amp;oacute;micos, las revoluciones de la primavera &amp;aacute;rabe de 2011 nunca deber&amp;iacute;an haber sucedido. Las cifras de las d&amp;eacute;cadas anteriores hab&amp;iacute;an contado una historia resplandeciente: la regi&amp;oacute;n hab&amp;iacute;a avanzado de manera constante en la eliminaci&amp;oacute;n de la pobreza extrema, el fomento de la prosperidad compartida, el aumento de la matr&amp;iacute;cula escolar y la reducci&amp;oacute;n del hambre y la mortalidad infantil y materna. Las reformas estaban en marcha y el crecimiento econ&amp;oacute;mico era moderado.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Y luego, a finales de 2010 y principios de 2011, millones de personas salieron a las calles de las principales ciudades de Oriente Medio y Norte de &amp;Aacute;frica (MENA) para pedir un cambio, y se comenz&amp;oacute; a escribir una historia que los indicadores cuantitativos est&amp;aacute;ndares no hab&amp;iacute;an previsto. Ahora, un nuevo&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.worldbank.org/en/region/mena/publication/mena-economic-monitor-october-2015-inequality-uprising-conflict-arab-world"&gt;estudio&lt;/a&gt;, (i) que se centra en la desigualdad econ&amp;oacute;mica, el bienestar subjetivo y la agitaci&amp;oacute;n social en MENA, ayuda a proporcionar una posible respuesta a este &amp;ldquo;rompecabezas de la desigualdad &amp;aacute;rabe&amp;rdquo; y, en concreto, a estas dos preguntas: &amp;iquest;qu&amp;eacute; impuls&amp;oacute; a las personas a salir a la calle? y &amp;iquest;por qu&amp;eacute; los n&amp;uacute;meros no lo previeron?&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Las conclusiones del estudio indican que la raz&amp;oacute;n principal de los levantamientos fue la creciente y ampliamente compartida insatisfacci&amp;oacute;n con la calidad de vida, algo evidente en los datos sobre las percepciones que se indagan en las encuestas de valores, pero no en los datos objetivos. Las personas comunes, y en especial las de la clase media, estaban descontentas con el deterioro del nivel de vida debido a la falta de oportunidades de empleo en el sector formal, la mala calidad de los servicios p&amp;uacute;blicos y la falta de rendici&amp;oacute;n de cuentas del Gobierno.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;El antiguo contrato social de redistribuci&amp;oacute;n sin participaci&amp;oacute;n hab&amp;iacute;a dejado de funcionar. En el mundo &amp;aacute;rabe, la clase media quer&amp;iacute;a hacerse o&amp;iacute;r y tener m&amp;aacute;s oportunidades.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;La insatisfacci&amp;oacute;n de la clase media&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;En v&amp;iacute;speras de la primavera &amp;aacute;rabe, la satisfacci&amp;oacute;n con la vida era relativamente baja y la insatisfacci&amp;oacute;n iba en aumento. En 2010, los habitantes de los pa&amp;iacute;ses que m&amp;aacute;s participaron en la primavera &amp;aacute;rabe &amp;mdash;Siria, Libia, T&amp;uacute;nez, Egipto y Yemen&amp;mdash; se encontraban entre los menos felices del mundo. El descontento era generalizado, pero m&amp;aacute;s pronunciado en el 40&amp;nbsp;% de la poblaci&amp;oacute;n de clase media que en el 40&amp;nbsp;% de la poblaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s pobre.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;A finales de la d&amp;eacute;cada de 2000, la regi&amp;oacute;n de MENA era la &amp;uacute;nica en el mundo con bruscas disminuciones en el bienestar subjetivo. Las estad&amp;iacute;sticas de las encuestas de bienestar que se presentan en el informe muestran, en particular, un aumento de la insatisfacci&amp;oacute;n con la calidad de los servicios gubernamentales que influye en la calidad de vida de la poblaci&amp;oacute;n de MENA. Entre ellos, el incremento en el porcentaje de personas insatisfechas con la disponibilidad de viviendas de bajo costo fue el m&amp;aacute;s dr&amp;aacute;stico, pero tambi&amp;eacute;n subi&amp;oacute; la proporci&amp;oacute;n de la poblaci&amp;oacute;n descontenta con el transporte p&amp;uacute;blico, la falta de atenci&amp;oacute;n m&amp;eacute;dica de calidad, y la carencia de buenos empleos.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Estas disminuciones no quedaron registradas en los datos econ&amp;oacute;micos est&amp;aacute;ndares.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Desigualdad&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;En 2011, los levantamientos pusieron en primer plano los temas de la equidad y la inclusi&amp;oacute;n. Algunos investigadores plantearon que la desigualdad de ingresos fue uno de los factores desencadenantes de la primavera &amp;aacute;rabe.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;El nuevo estudio no entrega pruebas que apoyen esta idea. Investigaciones recientes, que usan nuevos datos sobre los ingresos m&amp;aacute;s altos, indican que es poco probable que la desigualdad del gasto en Egipto sea mucho m&amp;aacute;s alta que la ya estimada.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Las disparidades de la distribuci&amp;oacute;n de la riqueza, que suelen ser m&amp;aacute;s elevadas que las desigualdades de ingresos, podr&amp;iacute;an haber sido un factor en los levantamientos de la primavera &amp;aacute;rabe. Pero, como los datos sobre la riqueza son escasos, especialmente en los pa&amp;iacute;ses &amp;aacute;rabes, es m&amp;aacute;s complejo medir esta que calcular los ingresos.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;El estudio ofrece una manera de evaluar la amplitud de algunos aspectos de las disparidades de la riqueza recurriendo a un conjunto de datos &amp;uacute;nico sobre los dep&amp;oacute;sitos bancarios transfronterizos en poder de ciudadanos &amp;aacute;rabes en para&amp;iacute;sos fiscales. Se concluye que, si bien los datos existentes de la desigualdad pueden subestimar la verdadera magnitud de la misma, cualquier error existe porque la riqueza oculta ha disminuido, y es poco probable que sea mucho mayor que en el resto del mundo.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Violencia y guerras civiles&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Si bien las estad&amp;iacute;sticas de la desigualdad no pueden explicar la primavera &amp;aacute;rabe, &amp;iquest;pueden, sin embargo, arrojar luz sobre sus consecuencias? La investigaci&amp;oacute;n muestra que, m&amp;aacute;s que la desigualdad en s&amp;iacute; misma, es la falta de igualdad entre grupos &amp;eacute;tnicos o sectarios la que puede haber influido en el aumento de la incidencia de los conflictos en la regi&amp;oacute;n de MENA. Los autores de este estudio concluyen que aunque las injusticias por s&amp;iacute; solas no causan guerras civiles, pueden motivar a las personas a comenzar a pelear, sobre todo si los conflictos &amp;eacute;tnicos y sectarios se usan para obtener apoyo p&amp;uacute;blico.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Cuando las sociedades se polarizan en tendencias &amp;eacute;tnicas o sectarias, la combinaci&amp;oacute;n de varones j&amp;oacute;venes desempleados y recursos naturales tambi&amp;eacute;n aumenta el riesgo de conflicto. Fue en este contexto que, despu&amp;eacute;s de la primavera &amp;aacute;rabe, muchos pa&amp;iacute;ses de la regi&amp;oacute;n parec&amp;iacute;an tener las condiciones para caer en el caos.&lt;/p&gt;</text>
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              <text>&lt;a href="http://www.bancomundial.org/es/news/feature/2015/10/21/middle-class-frustration-that-fueled-the-arab-spring" target="_blank"&gt;http://www.bancomundial.org/es/news/feature/2015/10/21/middle-class-frustration-that-fueled-the-arab-spring&lt;/a&gt;</text>
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                <text>El descontento de la clase media impulsó la primavera árabe</text>
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                <text>Artículo del Banco Mundial que analiza los orígenes de la primavera árabe.</text>
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                  <text>Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe.</text>
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              <text>&lt;p&gt;Hab&amp;iacute;a mucha esperanza para ellas en las revoluciones de la&amp;nbsp;&lt;a href="http://elpais.com/tag/primavera_arabe/a/"&gt;&lt;em&gt;primavera &amp;aacute;rabe&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;. En Egipto las mujeres se manifestaban contra un r&amp;eacute;gimen autoritario mano a mano con sus compa&amp;ntilde;eros varones. Parec&amp;iacute;a que un nuevo amanecer democr&amp;aacute;tico traer&amp;iacute;a libertad, igualdad y nuevas oportunidades. M&amp;aacute;s de dos a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s, ante el avance de grupos islamistas por las v&amp;iacute;as leg&amp;iacute;timas de Gobierno y, ante la inestabilidad, la inseguridad y el desgobierno en el que han quedado las calles del pa&amp;iacute;s, las mujeres se encuentran en una situaci&amp;oacute;n mucho m&amp;aacute;s compleja y delicada. Algunas, incluso, confiesan que bajo el r&amp;eacute;gimen de Hosni Mubarak viv&amp;iacute;an mucho mejor.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;El caso de Egipto es especialmente sensible, entre el resto de pa&amp;iacute;ses de la primavera &amp;aacute;rabe. All&amp;iacute;, unas elecciones consideradas justas y transparentes han llevado a una situaci&amp;oacute;n de gran incertidumbre e inquietud en las calles. El 25 de enero, cuando se conmemoraba el segundo aniversario del inicio de las protestas que llevaron al derrocamiento de Mubarak, la plaza de la libertad se convirti&amp;oacute;, en parte, en un lugar de violencia e indignidad.&amp;nbsp;&lt;a href="http://blogs.elpais.com/mujeres/2012/07/a.html"&gt;Al menos 19 mujeres fueron agredidas sexualmente&lt;/a&gt;&amp;nbsp;en la ic&amp;oacute;nica plaza de Tahrir, varias de ellas violadas por turbas de j&amp;oacute;venes descontrolados, seg&amp;uacute;n denunciaron varios grupos de defensa de los derechos humanos. La polic&amp;iacute;a se hallaba en paradero desconocido. Quedaban solas esas mujeres para intentar defenderse a s&amp;iacute; mismas.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;a name="sumario_1"&gt;&lt;/a&gt;&#13;
&lt;div class="sumario__interior"&gt;&#13;
&lt;div class="sumario-texto"&gt;&#13;
&lt;p class="texto_grande"&gt;El auge conservador en Egipto es el mejor ejemplo de la situaci&amp;oacute;n&lt;/p&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;p&gt;Al&amp;nbsp;&lt;a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/22/actualidad/1363982531_135359.html"&gt;desgobierno en las calles de Egipto&lt;/a&gt;se le ha a&amp;ntilde;adido el avance de grupos, antes acallados o prohibidos por Mubarak, que ahora tratan de hacer de su interpretaci&amp;oacute;n conservadora del Cor&amp;aacute;n la legalidad vigente en el pa&amp;iacute;s. Solo bajo esa luz se entiende que alguien como el legislador Reda Saleh al Alhefwani, del partido pol&amp;iacute;tico afiliado a la sociedad de los Hermanos Musulmanes, se preguntara en una comisi&amp;oacute;n parlamentaria recientemente: &amp;ldquo;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo le piden al Ministerio del Interior que proteja a una mujer cuando ella misma se mezcla con hombres?&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;En semejante contexto, hasta los elementos m&amp;aacute;s radicales de la sociedad se han visto legitimados a decir lo que les place. El jeque Abu Islam, un predicador televisivo, ha comparado a las mujeres que se manifiestan con &amp;ldquo;ogros, sin verg&amp;uuml;enza, educaci&amp;oacute;n, miedo o, incluso, feminidad&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Hay un clima de violencia contra las mujeres", explica la soci&amp;oacute;loga Imam Bibars, directora regional de la organizaci&amp;oacute;n Ashoka Arab World. &amp;ldquo;Lo que se ve tras el ascenso al poder del presidente Mohamed Morsi no es un aumento del acoso sexual en las calles. Es violencia contra las mujeres, para eliminarlas de la vida p&amp;uacute;blica, para dejarlas de lado. Es un movimiento planificado, pensado y acometido por los fundamentalistas, tanto en el Gobierno como en grupos m&amp;aacute;s extremistas, como los salafistas. Lo que vemos es una campa&amp;ntilde;a para asustar a las mujeres, para forzarlas a que callen y que no formen parte del movimiento que quiere avanzar la democracia&amp;rdquo;, a&amp;ntilde;ade.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;a name="sumario_2"&gt;&lt;/a&gt;&#13;
&lt;div class="sumario__interior"&gt;&#13;
&lt;div class="sumario-texto"&gt;&#13;
&lt;p class="texto_grande"&gt;Al menos 19 mujeres fueron violadas en la plaza de Tahrir en el aniversario del revoluci&amp;oacute;n&lt;/p&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Y si las mujeres en El Cairo est&amp;aacute;n asustadas, las de las zonas rurales y remotas mucho m&amp;aacute;s. Yo misma me lo pienso dos veces ahora antes de ir a cualquier sitio a solas, sin la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a de amigos varones o mujeres. S&amp;eacute; que hay animales en muchos sitios&amp;rdquo;. Bibars lo tiene claro: &amp;ldquo;Si los que ahora mandan siguen en el poder, y se les deja hacer lo que quieran, Egipto acabar&amp;aacute; como Afganist&amp;aacute;n o como Ir&amp;aacute;n. Quieren hacerlo y lo lograr&amp;aacute;n si se les deja&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Las activistas egipcias citan un ejemplo reciente que ha confirmado sus temores. La rama en Egipto de los Hermanos Musulmanes, un grupo que ha extendido su poder en el mundo &amp;aacute;rabe tras las revueltas de la primavera &amp;aacute;rabe, y cuyos aliados controlan el Gobierno en ese pa&amp;iacute;s, critic&amp;oacute; duramente el pasado mes de marzo una resoluci&amp;oacute;n de condena a la violencia contra las mujeres debatida en un comit&amp;eacute; de la Organizaci&amp;oacute;n de Naciones Unidas.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Esa declaraci&amp;oacute;n, de ser ratificada, llevar&amp;iacute;a a la desintegraci&amp;oacute;n de la sociedad y, sin duda, ser&amp;iacute;a el paso final en la invasi&amp;oacute;n intelectual y cultural de los pa&amp;iacute;ses musulmanes, al eliminar la especificidad moral que ayuda a preservar la cohesi&amp;oacute;n de las sociedades isl&amp;aacute;micas&amp;rdquo;, dijeron los Hermanos Musulmanes en un comunicado oficial. Entre otras cosas, critican que la ONU quiera &amp;ldquo;concederle la igualdad de derechos a las mujeres ad&amp;uacute;lteras y a los hijos ileg&amp;iacute;timos de esas relaciones adultas&amp;rdquo;, &amp;ldquo;ofrecer protecci&amp;oacute;n y respeto a las prostitutas&amp;rdquo;, &amp;ldquo;la abolici&amp;oacute;n de la poligamia&amp;rdquo; y, sobre todo, &amp;ldquo;anular la necesidad del consentimiento de un marido en asuntos como viajar, trabajar o emplear anticonceptivos&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;a name="sumario_3"&gt;&lt;/a&gt;&#13;
&lt;div class="sumario__interior"&gt;&#13;
&lt;div class="sumario-texto"&gt;&#13;
&lt;p class="texto_grande"&gt;Las presentadoras de la televisi&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica vuelven a llevar velo&lt;/p&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Ese es un comunicado muy &amp;uacute;til, en realidad", opina Heba Morayef, directora de la oficina de Human Rights Watch en Egipto. &amp;ldquo;No proviene de un sector extremista y aislado, sino de la sociedad de los Hermanos Musulmanes en s&amp;iacute; misma, difundido en su p&amp;aacute;gina web en ingl&amp;eacute;s y en &amp;aacute;rabe. Ahora sabemos con qui&amp;eacute;n tratamos, una plataforma islamista socialmente conservadora. No sorprende por lo que se dice en el comunicado, sino porque procede de una agrupaci&amp;oacute;n a la que est&amp;aacute;n afiliados el partido mayoritario en el Congreso y el presidente de Egipto, y que est&amp;aacute; comprometida con el avance de la shar&amp;iacute;a, o ley isl&amp;aacute;mica&amp;rdquo;, a&amp;ntilde;ade.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Ante esa perspectiva, muchas mujeres dicen algo ahora impensable durante los d&amp;iacute;as de la revoluci&amp;oacute;n de 2011. &amp;ldquo;Con Mubarak, en este apartado, est&amp;aacute;bamos mejor&amp;rdquo;, asegura la activista Dalia Ziada, que fue candidata en las primeras elecciones parlamentarias libres del pa&amp;iacute;s. No lo duda. Lo repite, de hecho, varias veces. &amp;ldquo;Su mujer, Suzanne Mubarak, tuvo un gran papel en la aprobaci&amp;oacute;n de una ley de 2007 que proh&amp;iacute;be la ablaci&amp;oacute;n genital femenina. Ahora los salafistas quieren anular esa ley&amp;rdquo;, explica.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;En mayo de 2012 el legislador Nasser al Shaker, del partido salafista Nour, pidi&amp;oacute;, de hecho, que se permitiera reinstaurar la pr&amp;aacute;ctica de extirparle el cl&amp;iacute;toris a las mujeres, de acuerdo con su interpretaci&amp;oacute;n de los preceptos del Cor&amp;aacute;n.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Este r&amp;eacute;gimen promueve la violencia contra las mujeres para, de ese modo, asustarlas y apartarlas de las manifestaciones&amp;rdquo;, a&amp;ntilde;ade Ziada. &amp;ldquo;Si las familias ven que en las calles no hay seguridad, no dejar&amp;aacute;n acudir a las protestas a sus hijas. Las propias mujeres se lo pensar&amp;aacute;n dos veces antes de unirse a una manifestaci&amp;oacute;n. Son m&amp;eacute;todos a los que ya recurr&amp;iacute;a Mubarak, pero ahora las cosas han cambiado a peor. Mubarak no era perfecto. El r&amp;eacute;gimen ten&amp;iacute;a muchos problemas. Pero en lo que respecta a derechos de las mujeres, la situaci&amp;oacute;n ha empeorado notablemente&amp;rdquo;, a&amp;ntilde;ade.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;a name="sumario_5"&gt;&lt;/a&gt;&#13;
&lt;div class="sumario__interior"&gt;&#13;
&lt;div class="sumario-texto"&gt;&#13;
&lt;p class="texto_grande"&gt;&amp;ldquo;Hay en marcha un fuerte movimiento y no se rinden&amp;rdquo;, insiste una analista&lt;/p&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;p&gt;Mucho se debati&amp;oacute; sobre el futuro de la mujer en Egipto el pasado mes de septiembre, cuando la presentadora de televisi&amp;oacute;n Fatma Nabil dio el parte en el Canal 1 de televisi&amp;oacute;n tocada con un velo isl&amp;aacute;mico que le cubr&amp;iacute;a cabello y cuello. Fue toda una novedad. No porque el velo apareciera en televisi&amp;oacute;n, algo que era com&amp;uacute;n en cadenas privadas, sino porque el Canal 1 es p&amp;uacute;blico y hasta entonces las presentadoras que hab&amp;iacute;an aparecido en &amp;eacute;l llevaban todas el pelo descubierto. La norma no escrita de que los asuntos confesionales quedaban fuera de los medios informativos p&amp;uacute;blicos quedaba entonces rota.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Aquel incidente, sin embargo, fue una an&amp;eacute;cdota, un peque&amp;ntilde;o aparte comparado con los verdaderos problemas que vive Egipto dos a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s de la revoluci&amp;oacute;n. La mayor&amp;iacute;a de mujeres en Egipto lleva velo y, para muchas, verlo en televisi&amp;oacute;n no es un asunto de derechos civiles o no.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Las verdaderas amenazas se hallan en la calle. Muchas de las activistas entienden y asumen la contradicci&amp;oacute;n que se vive en la resaca de la primavera &amp;aacute;rabe. Las mujeres se ven agredidas. Sus derechos se ven gravemente amenazados. Pero muchas de ellas han decidido que no van a ser acalladas, y toman un papel cada vez m&amp;aacute;s protagonista en la vida civil y pol&amp;iacute;tica de su pa&amp;iacute;s.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;a name="sumario_6"&gt;&lt;/a&gt;&#13;
&lt;div class="sumario__interior"&gt;&#13;
&lt;div class="sumario-texto"&gt;&#13;
&lt;p class="texto_grande"&gt;&amp;ldquo;Muchas m&amp;aacute;s mujeres deciden denunciar las agresiones&amp;rdquo;, asegura una docente&lt;/p&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Hay m&amp;aacute;s mujeres defendiendo sus derechos, y m&amp;aacute;s mujeres activistas&amp;rdquo;, asegura Rabab el Mahdi, profesora de Ciencia Pol&amp;iacute;tica en la Universidad Americana de El Cairo. &amp;ldquo;Con la primavera &amp;aacute;rabe se han roto muchos tab&amp;uacute;es en ese sentido. Paralelamente ha habido un incremento en las agresiones a las mujeres. El problema de la agresi&amp;oacute;n sexual en Egipto siempre ha estado ah&amp;iacute;, no es algo nuevo. Pero con la revoluci&amp;oacute;n se ve m&amp;aacute;s, y m&amp;aacute;s mujeres han decidido protestar y denunciar a sus agresores. Por otro lado, antes hab&amp;iacute;a una gran presencia del aparato de seguridad del Estado, controlada por el r&amp;eacute;gimen, que ahora ha desaparecido. Hay menos polic&amp;iacute;a en las calles, y los agresores tienen m&amp;aacute;s margen de maniobra, lo que ha llevado, tambi&amp;eacute;n, a un aumento de las agresiones&amp;rdquo;, a&amp;ntilde;ade.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Ha habido mujeres valientes que han dado el paso de hablar p&amp;uacute;blicamente de la lacra del acoso sexual en Egipto. La periodista Hania Moheeb fue una de las agredidas en la plaza de Tahrir el 25 de enero. Una turba la rode&amp;oacute; en la oscuridad, la desnud&amp;oacute; y la viol&amp;oacute; durante tres cuartos de hora. Con gran coraje, el mes pasado la reportera decidi&amp;oacute; relatar ese calvario. En una entrevista en la cadena de televisi&amp;oacute;n NBC cont&amp;oacute; que entre el grupo que la viol&amp;oacute; hab&amp;iacute;a hombres que fing&amp;iacute;an acudir en su ayuda. &amp;ldquo;Lo que s&amp;eacute; es que mi cuerpo fue violado hasta el &amp;uacute;ltimo segundo en que se me pudo poner en una ambulancia&amp;rdquo;, dijo.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Egipto se halla en una compleja y delicada situaci&amp;oacute;n social, pol&amp;iacute;tica y econ&amp;oacute;mica. Los partidos salafistas han ganado fuerza en las calles, ejerciendo presi&amp;oacute;n sobre el Gobierno de Morsi e incitando a las agresiones contra cristianos y musulmanes chi&amp;iacute;es.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;a name="sumario_4"&gt;&lt;/a&gt;&#13;
&lt;div class="sumario__interior"&gt;&#13;
&lt;div class="sumario-texto"&gt;&#13;
&lt;p class="texto_grande"&gt;&amp;ldquo;Con Mubarak, en este apartado, est&amp;aacute;bamos mejor&amp;rdquo;, se&amp;ntilde;ala una activista&lt;/p&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;p&gt;Las reservas de moneda extranjera est&amp;aacute;n un 60% por debajo de los niveles de hace dos a&amp;ntilde;os. El pa&amp;iacute;s ha solicitado un pr&amp;eacute;stamo por valor de 3.600 millones de euros al Fondo Monetario Internacional, que ha puesto como condiciones una serie de reformas de austeridad que, con toda seguridad, incrementar&amp;aacute;n el descontento en las calles.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;En ese contexto, en marzo el presidente se apresur&amp;oacute; a presentar una iniciativa nacional para proteger a las mujeres y sus derechos. Dijo que los principales problemas para las f&amp;eacute;minas de Egipto son el analfabetismo, el desempleo y el acoso sexual. &amp;ldquo;Esta iniciativa pondr&amp;aacute; fin a cualquier intento de marginalizar a las mujeres, reducir sus derechos o suprimir su libertad o dignidad&amp;rdquo;, dijo el presidente en un discurso recogido por varios medios locales. No dio m&amp;aacute;s detalles.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;En su Ejecutivo hay solo dos mujeres. Tras las elecciones legislativas de hace m&amp;aacute;s de un a&amp;ntilde;o, el Parlamento qued&amp;oacute; conformado con apenas un peque&amp;ntilde;o 2% de f&amp;eacute;minas, muy por debajo del 12% de los &amp;uacute;ltimos a&amp;ntilde;os de Mubarak.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Por muchas trabas que pongan, no creo que puedan anular a las mujeres pol&amp;iacute;ticamente. La revoluci&amp;oacute;n ha puesto en marcha un movimiento muy fuerte, y las mujeres siguen muy activas en la oposici&amp;oacute;n, y no se rinden&amp;rdquo;, asegura Fatemah Khafagy, analista egipcia experta en asuntos relativos a los derechos de las mujeres. &amp;ldquo;Creo que a los Hermanos Musulmanes les asustamos las mujeres, porque en cierto modo temen que votemos m&amp;aacute;s que los hombres y que les podamos echar del poder. Y, de ese modo, van eliminando cuotas y van cambiando leyes, utilizando la religi&amp;oacute;n para decirnos a las mujeres que nuestro lugar est&amp;aacute; en casa, no en la esfera p&amp;uacute;blica. Pero no est&amp;aacute; funcionando&amp;rdquo;, opina.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p&gt;Bajo el dominio de Hosni Mubarak, el r&amp;eacute;gimen acallaba a los disidentes y silenciaba a los grupos islamistas. Con la democracia, estas activistas mujeres sienten que la mayor&amp;iacute;a pol&amp;iacute;tica quiere enmudecerlas a ellas, con la excusa de una religiosidad, para ellas, deber&amp;iacute;a limitarse al &amp;aacute;mbito de la esfera privada, y no exhibirse desde el Gobierno. Para ellas, la lucha por sus libertades comenz&amp;oacute; hace dos a&amp;ntilde;os, y dista mucho de haber acabado.&lt;/p&gt;</text>
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              <text>&lt;a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/13/actualidad/1365871554_874487.html" target="_blank"&gt;http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/13/actualidad/1365871554_874487.html&lt;/a&gt;</text>
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                <text>Artículo que comenta la situación del género femenino en el mundo árabe y las "promesas rotas" de la primavera árabe por la mejora de su situación.</text>
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              <text>&lt;span&gt;La feroz batalla entre sunitas y chi&amp;iacute;tas est&amp;aacute; minando las fronteras imperiales establecidas un siglo atr&amp;aacute;s. Cuando los &amp;aacute;rabes empezaron a invadir las calles para desafiar a los d&amp;eacute;spotas din&amp;aacute;sticos hace casi tres a&amp;ntilde;os, una ola de euforia se apoder&amp;oacute; de su mundo a medida que sus ciudadanos se atrev&amp;iacute;an a so&amp;ntilde;ar que finalmente lograban abrirse paso al siglo veintiuno.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Ahora, parece que han retrocedido casi un siglo, al per&amp;iacute;odo posterior a la primera guerra mundial, cuando los territorios &amp;aacute;rabes del Imperio Otomano fueron desmembrados. Luego, fueron las maquinaciones imperiales de Gran Breta&amp;ntilde;a y Francia que se repartieron sus tierras y su futuro. Ahora, una violenta guerra civil en Siria que se est&amp;aacute; extendiendo a los pa&amp;iacute;ses vecinos amenaza con arrasar las fronteras post-otomanas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&amp;iquest;Los estados del Cercano Oriente se est&amp;aacute;n desmembrando (especialmente a lo largo de las l&amp;iacute;neas de falla entre sunitas y chi&amp;iacute;tas musulmanes que van desde Beirut a Bagdad)? &amp;iquest;Est&amp;aacute;n las fronteras de Oriente Medio a punto de quebrarse, engendrando el equivalente &amp;aacute;rabe de un rompecabezas post-sovi&amp;eacute;tico?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Los primeros contornos de esas fronteras se esbozaron en el Tratado Sykes-Picot de 1916, destinado a limitar la rivalidad anglo-francesa en el Oriente Medio que pudiese socavar la alianza contra Alemania. Esta l&amp;iacute;nea inventada en la arena, desde la Palestina mediterr&amp;aacute;nea a las monta&amp;ntilde;as de Zagros en la frontera de Irak con Ir&amp;aacute;n, atravesaba la Gran Siria y Mesopotamia en los mandatos franc&amp;eacute;s y brit&amp;aacute;nico. M&amp;aacute;s tarde, la ratific&amp;oacute; la Sociedad de Naciones. Estas fueron esferas de influencia a la medida de los imperios orientales de Europa m&amp;aacute;s que de futuras naciones-estados org&amp;aacute;nicos y cohesivos, y mucho menos la independencia pan&amp;aacute;rabe que Gran Breta&amp;ntilde;a hab&amp;iacute;a ofrecido para incitar a la revuelta &amp;aacute;rabe contra los aliados otomanos de Alemania.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La pesadilla viciosa de Siria que rebana territorio dentro y fuera de sus fronteras ya ha generado una especie de taquigraf&amp;iacute;a geopol&amp;iacute;tica entre los expertos... el final de Sykes- Picot. Pero lo que parece estar sucediendo se ve desordenado, como el doble atentado suicida de la semana pasada a la embajada de Ir&amp;aacute;n en Beirut mediterr&amp;aacute;nea bien lo demuestra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La fuerza impulsora es la lucha dominante entre sunitas y chi&amp;iacute;tas, que no conoce fronteras e irrumpe en las fronteras arbitrarias dibujadas por los brit&amp;aacute;nicos y los franceses. Algunos ven esto principalmente como una lucha interestatal por el poder regional entre Arabia Saudita e Ir&amp;aacute;n. Eso es parte de la historia, pero casi no se explica la ferocidad de la masacre etno-sectaria que compite con todo lo visto en las guerras que sucedieron a la desintegraci&amp;oacute;n de Yugoslavia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Primero el L&amp;iacute;bano, en su guerra civil de 1975 a 1990, despu&amp;eacute;s Irak y ahora Siria se vieron convulsionadas por los conflictos etno-sectarios. Pero lo que hab&amp;iacute;a sido una subtrama -que se remonta al cisma en el Islam del siglo VII- del drama entre sun&amp;iacute;es y chi&amp;iacute;es irrumpi&amp;oacute; en el centro del escenario despu&amp;eacute;s de la invasi&amp;oacute;n liderada por Estados Unidos a Irak en 2003. Ese hecho catapult&amp;oacute; a la minor&amp;iacute;a chi&amp;iacute; dentro del Islam (la mayor&amp;iacute;a en Irak) al poder en un pa&amp;iacute;s central &amp;aacute;rabe por primera vez desde la ca&amp;iacute;da de la dinast&amp;iacute;a heterodoxa fatim&amp;iacute; chi&amp;iacute;ta en 1171. El equilibrio de poder regional se inclin&amp;oacute; hacia la Rep&amp;uacute;blica Isl&amp;aacute;mica de Ir&amp;aacute;n -chi&amp;iacute;ta, persa, con ambiciones como potencia hegem&amp;oacute;nica regional competidora de Israel-y aviv&amp;oacute; las brasas del enfrentamiento entre sun&amp;iacute;es y chi&amp;iacute;es con llamas milenarias. Irak se disolvi&amp;oacute; en un ba&amp;ntilde;o de sangre sectario, eliminando a minor&amp;iacute;as como sus antiguas comunidades cristianas entre las identidades heridas de los sunitas y chi&amp;iacute;tas. Siria, similar en su maquillaje &amp;eacute;tnico-sectario, va por el mismo camino, injertando el cisma entre sun&amp;iacute;es y chi&amp;iacute;es y la pelea entre Ir&amp;aacute;n y Arabia Saudita en lo que empez&amp;oacute; como otra lucha &amp;aacute;rabe contra la tiran&amp;iacute;a. Tanto Irak como Siria parecen haber perdido todo sentido de la narrativa nacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Irak, que te&amp;oacute;ricamente es una confederaci&amp;oacute;n independiente, pr&amp;aacute;cticamente se fragment&amp;oacute; en tres bloques: los kurdos, que son cuasi-independientes, en el norte, los sun&amp;iacute;es en el centro y los chi&amp;iacute;tas en el sur. Despu&amp;eacute;s de la carnicer&amp;iacute;a sectaria de 2006 a 2008, Bagdad es casi una ciudad chi&amp;iacute;ta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Siria se est&amp;aacute; fragmentando mucho m&amp;aacute;s desordenadamente. El r&amp;eacute;gimen de Bashar-al-Assad se aferra, pero ha perdido partes del norte y el noreste a manos de los kurdos, y grandes sectores del este de Siria a manos de los rebeldes sunitas. La secta alauita de al-Assad, una rama esot&amp;eacute;rica del chi&amp;iacute;smo, se ubica a lo largo de la costa noroeste y las monta&amp;ntilde;as, un enclave brevemente aut&amp;oacute;nomo en la d&amp;eacute;cada de 1930 bajo el dominio franc&amp;eacute;s.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;En el verano, el Hezbol&amp;aacute;, el aliado paramilitar liban&amp;eacute;s de Ir&amp;aacute;n, se sum&amp;oacute; a la lucha para salvar a los Assad y reabrir el camino de Damasco a la costa. Ahora, el enclave aluita vigente se extiende a los bastiones del partido de Dios en el valle Bekaa del L&amp;iacute;bano, cerca de donde sun&amp;iacute;es y chi&amp;iacute;tas est&amp;aacute;n librando una batalla en la regi&amp;oacute;n monta&amp;ntilde;osa de Qalamoun. Y eso no es todo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La regi&amp;oacute;n transfronteriza entre los r&amp;iacute;os &amp;Eacute;ufrates y Tigris, conocida como Jazeera, se est&amp;aacute; convirtiendo en un emirato sun&amp;iacute;, ya que los sun&amp;iacute;es desafectos de Irak occidental unen fuerzas con rebeldes sun&amp;iacute;es de Siria oriental, bajo la maligna influencia de grupos yihadistas vinculados con Al Qaeda: una pesadilla estrat&amp;eacute;gica potencial para la regi&amp;oacute;n. Los kurdos de Siria, en control de facto de lo que denominan ?Kurdist&amp;aacute;n occidental?, se est&amp;aacute;n uniendo al Gobierno Regional del Kurdist&amp;aacute;n aut&amp;oacute;nomo de Irak. El espectro de un Kurdist&amp;aacute;n m&amp;aacute;s grande -para 25 millones de kurdos sin tierra y que se extiende sobre Siria, Irak, Turqu&amp;iacute;a e Ir&amp;aacute;n- alarm&amp;oacute; a Turqu&amp;iacute;a. Ankara, como parte de sus esfuerzos para poner fin a una sublevaci&amp;oacute;n kurda de 30 a&amp;ntilde;os en el sudeste de Turqu&amp;iacute;a, est&amp;aacute; intentando llevar a los kurdos sirios e iraqu&amp;iacute;es (principalmente sun&amp;iacute;es) a una suerte de atm&amp;oacute;sfera econ&amp;oacute;mica y cultural turca. Ir&amp;aacute;n, con antiguos v&amp;iacute;nculos con facciones locales, tambi&amp;eacute;n est&amp;aacute; cortejando a los kurdos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Es tentador ver esto como un regreso a los millet -el sistema fluido de regiones administrativas otomanas que permit&amp;iacute;a cierta autonom&amp;iacute;a y cohesi&amp;oacute;n &amp;eacute;tnico-religiosa a los s&amp;uacute;bditos a cambio de lealtad al imperio, estabilidad y pago regular de impuestos-, salvo que hay poca estabilidad y lealtad para todos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Una vez que pr&amp;aacute;cticamente todas las instituciones estatales colapsan, la gram&amp;aacute;tica integrada y subconsciente de la afiliaci&amp;oacute;n sectaria entra con fuerza, y las sectas construyen c&amp;iacute;rculos de defensa. Eso es lo que pas&amp;oacute; en el L&amp;iacute;bano, partido en fragmentos relativamente homog&amp;eacute;neos a lo largo del pa&amp;iacute;s y dentro de Beirut, una ciudad dividida en guetos en forma similar a Damasco y Bagdad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;El cuadro m&amp;aacute;s grande del Levante dise&amp;ntilde;ado por los imperialistas europeos probablemente no vea cortes claros, sino m&amp;aacute;s bien una rearticulaci&amp;oacute;n del espacio nacional y, en algunos casos, transfronterizo, junto con traslados de poblaci&amp;oacute;n. En el L&amp;iacute;bano -a pesar de 22 a&amp;ntilde;os de ocupaci&amp;oacute;n israel&amp;iacute; que concluy&amp;oacute; en 2000 y 29 a&amp;ntilde;os de ocupaci&amp;oacute;n siria que concluy&amp;oacute; en 2005- las fronteras externas no se movieron un mil&amp;iacute;metro y nadie intent&amp;oacute; volver a trazarlas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Mientras tanto, el fuego en Siria contin&amp;uacute;a fundiendo fronteras que no siempre son tales&amp;agrave; Cuando se tiran a la vez muchos hilos de estas sociedades entrelazadas, es dif&amp;iacute;cil saber si la mara&amp;ntilde;a se desenredar&amp;aacute; o si volver&amp;aacute; a enredarse.&lt;/span&gt;</text>
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              <text>&lt;p class="mce"&gt;Cada uno de los eneros y febreros de los &amp;uacute;ltimos cinco a&amp;ntilde;os han sido el momento elegido para analizar el balance de la llamadas, medi&amp;aacute;ticamente 'Primaveras &amp;Aacute;rabes'. Sobre todo, en los d&amp;iacute;as cercanos al principio y, en aquel momento el declarado, fin de los dos levantamientos que simbolizaron el momento m&amp;aacute;s m&amp;aacute;gico de las revueltas con dos sociedades expulsando a sus dictadores. Aquellos d&amp;iacute;as de hace cinco a&amp;ntilde;os en T&amp;uacute;nez, desde el detonante del suicidio de Mohamed Buazizi hasta la huida de Ben Al&amp;iacute; el 14 de enero; y Egipto, en aquellos 18 d&amp;iacute;as de agitaci&amp;oacute;n vividos con intensidad desde el viernes de la ira hasta la renuncia de Mubarak, el 11 de febrero.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Para esa variada y diferente regi&amp;oacute;n que habla, como lengua principal, &amp;aacute;rabe desde T&amp;aacute;nger hasta Riad, pasando por Damasco, la situaci&amp;oacute;n no ha dejado de empeorar desde entonces hasta arrastrar al incendio a muchos pa&amp;iacute;ses. Los conflictos de Siria, Irak, Yemen y Libia siguen creciendo en una espiral de destrucci&amp;oacute;n que, pese a parecer imposible de superar, se ha recrudecido los &amp;uacute;ltimos doce meses. De todos ellos, el caso de Siria es el m&amp;aacute;s doloroso por muchas razones. Adem&amp;aacute;s, la competencia por la hegemon&amp;iacute;a de Oriente Medio entre Ir&amp;aacute;n y Arabia Saud&amp;iacute; no solo ha crecido, sino que ha superado las fronteras del enfrentamiento intermediado, a trav&amp;eacute;s de conflictos, en otros pa&amp;iacute;ses. Peor a&amp;uacute;n, los conflictos pol&amp;iacute;ticos han prendido lamecha de las diferencias sectarias en varios pa&amp;iacute;ses con graves destrozos para la convivencia de sociedades muy plurales.&lt;iframe id="google_ads_iframe_/34616581/eldiario.es/noticia_intext_0" title="3rd party ad content" name="google_ads_iframe_/34616581/eldiario.es/noticia_intext_0" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" width="1" height="1"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Casi a&amp;ntilde;o y medio despu&amp;eacute;s de tomar Mosul, el autodenominado Estado Isl&amp;aacute;mico, que ha se ha expandido sobre los desastres de Siria e Irak, sigue dominando ampl&amp;iacute;as zonas de terreno. El incremento, cada vez mayor, de pa&amp;iacute;ses que dicen bombardear sus zona para expandir tambi&amp;eacute;n sus propias agendas en Oriente Medio, ha sido ineficaz. Es m&amp;aacute;s, la irradiaci&amp;oacute;n de los atentados del Daesh, muy numerosos en muchas ciudades &amp;aacute;rabes, ha alcanzado Europa.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Por otra parte, cuatro a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s de la gran y continuada expulsi&amp;oacute;n de sirios, sobre todo, por las brutalidades del r&amp;eacute;gimen de al Asad, el continente ha descubierto el gran drama de los refugiados sirios que hab&amp;iacute;an escapado a los pa&amp;iacute;ses vecinos ya en 2012. Algunos de ellos, adem&amp;aacute;s de otras personas procedentes de otros pa&amp;iacute;ses, decidieron usar el trayecto por el Egeo para alcanzar Europa. Todos estos conflictos han hecho palidecer la atenci&amp;oacute;n al llamado conflicto israelo-palestino, tambi&amp;eacute;n en una espiral de deterioro con el aumento de la "colonizaci&amp;oacute;n" profunda del Gobierno israel&amp;iacute;, cada vez m&amp;aacute;s escorado a la derecha, y hacia la poblaci&amp;oacute;n palestina. La consecuencia sigue siendo el estrangulamiento de las ciudades palestinas de Cisjordania y el castigo colectivo, en forma de bloqueo que dura ya nueve a&amp;ntilde;os, a Gaza.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Sumados todos estos desastres, hay pocos motivos para conmemorar nada que no sea el fr&amp;aacute;gil proceso de transici&amp;oacute;n de T&amp;uacute;nez, que reluce con intensidad en aquellos pa&amp;iacute;ses que est&amp;aacute;n en combusti&amp;oacute;n permanente, pero que apenas ilumina a los propios tunecinos acosados por la falta de oportunidades econ&amp;oacute;micas y la amenaza de que la lucha contraterrorista pueda llevarse por delante las libertades conquistadas en este periodo.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;M&amp;aacute;s all&amp;aacute; del estado de la actualidad, este 2016 algunos balances est&amp;aacute;n marcados por dos tendencias: una disimulada acusaci&amp;oacute;n de culpabilidad de las revueltas &amp;aacute;rabes que pone el acento en la, supuesta, estabilidad anterior frente al caos actual y un retorno al viejo discurso de "nosotros" frente a "ellos", que agrupa en bloques, supuestamente unificados y homog&amp;eacute;neos, a grandes grupos de poblaci&amp;oacute;n. Ambas narrativas no solo son erradas y muy injustas para las poblaciones locales sino que puedan echar por tierra cualquier impulso de cambios positivos e inciden en algunas de las antiguas pol&amp;iacute;ticas que han contribuido al caos actual.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;&amp;iquest;Para qu&amp;eacute; han servido las Primaveras &amp;Aacute;rabes? expresan algunos con desconfianza. La conclusi&amp;oacute;n se suele presentar como una obvia concatenaci&amp;oacute;n l&amp;oacute;gica de los acontecimientos: vista la suma de desastres de 2016 frente a los que hab&amp;iacute;a en 2011. Se suele expresar como una a&amp;ntilde;oranza la estabilidad previa a 2011 que habr&amp;iacute;a sido perturbada porque los alzamientos y revoluciones frustradas abrieron la caja de los truenos de otros conflictos. A veces aparece en forma de acusaci&amp;oacute;n difusa por haber confundido -sea con informaciones, an&amp;aacute;lisis o apoyo solidario- a las opiniones p&amp;uacute;blicas del significado real de aquellos d&amp;iacute;as y de los peligros que podr&amp;iacute;an llegar a Europa. En otras ocasiones, el caos actual se utiliza para re-escribir el relato de lo que sucedi&amp;oacute; en 2011.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Estas narrativas chocan con varias realidades. En primer lugar, es bastante ir&amp;oacute;nico cargar la responsabilidad del panorama actual sobre los hombros de los centenares o miles de muertos en la represi&amp;oacute;n de Tahrir o en Rabaa al-Adawiya, que se manifestaron por diferentes causas y contra diferentes Gobiernos en Egipto. O incluso doloroso pensar que aquella gente que se manifest&amp;oacute; con sus manos desnudas en Daraa y otras ciudades de Siria en 2011 debe responder de la suma de conflictos que ha inundado el pa&amp;iacute;s en los &amp;uacute;ltimos a&amp;ntilde;os: la militarizaci&amp;oacute;n de la revuelta, la guerra regional intermediada entre casi una veintena de pa&amp;iacute;ses y grupos y la irrupci&amp;oacute;n del Daesh.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Adem&amp;aacute;s, cabr&amp;iacute;a preguntarse si la anterior estabilidad era tal o apenas un espejismo duramente logrado con represi&amp;oacute;n. Lejos de la legitimidad ganada en las independencias, las &amp;eacute;lites de muchos pa&amp;iacute;ses &amp;aacute;rabes manten&amp;iacute;an sus liderazgos con una mezcla de f&amp;eacute;rrea represi&amp;oacute;n y gui&amp;ntilde;os a la religi&amp;oacute;n. Las revueltas fueron un grito expresivo, o "protodemocr&amp;aacute;tico" como las calific&amp;oacute; Sami N&amp;auml;ir, ante unos reg&amp;iacute;menes incapaces de encauzar con unas m&amp;iacute;nimas reformas las necesidades de empleo y voz de muchos de sus compatriotas.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Sin posibilidades econ&amp;oacute;micas y sin posibilidad de reclamar nada, el muro de contenci&amp;oacute;n se tambale&amp;oacute; cuando los manifestantes desafiaron el miedo al castigo de polic&amp;iacute;as, ej&amp;eacute;rcitos o grupos de civiles pagados por los Gobiernos. En realidad, esa dique se manten&amp;iacute;a apuntalado tambi&amp;eacute;n por otros pa&amp;iacute;ses, de fuera y dentro de la zona, que prefer&amp;iacute;an pagar gendarmes en la zona confiando en que las consecuencias de los conflictos no llegar&amp;iacute;an a sus fronteras. Pero en realidad esa supuesta estabilidad no era tal, o al menos no lo era para los habitantes de muchos pa&amp;iacute;ses: ocultada y agravada por la ausencia de derechos de todo tipos para las poblaciones, solo favorec&amp;iacute;a a las &amp;eacute;lites locales y las alianzas con otras &amp;eacute;lites internacionales y, lo que es incluso a&amp;uacute;n peor, alimentaba poco a poco conflictos internos: sociales, autoritarios, sobre el papel de la religi&amp;oacute;n en cada pa&amp;iacute;s, sobre la dignidad para tener un empleo digno y hasta el mismo significado del Estado, a veces ni siquiera un palabra que alcanzaba m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de las capitales de Libia o Yemen.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;En todo caso, las manifestaciones, revueltas e intentos de revoluci&amp;oacute;n pusieron en jaque todo lo que esa significa esa apariencia de estabilidad: durante aquellos d&amp;iacute;as se tambalearon dictaduras, ominosos acuerdos internacionales y los yihadistas perdieron su protagonismo. Y lo hicieron de la mejor manera al poner en primer plano las demandas sociales y transversales de "pan, dignidad y justicia social". Durante meses lograron oscurecer a todos aquellos actores que ve&amp;iacute;an peligrar sus beneficios, que no perdieron mucho tiempo en maniobrar contra todas las barreras que pod&amp;iacute;an derribar los activistas y la gente en las calles. Por poner un ejemplo provocativo, nadie podr&amp;iacute;a sostener ya que el 15M diera el triunfo al Partido Popular, como algunas voces expresaban con la misma l&amp;oacute;gica lineal en 2011. Sin comparar procesos y pa&amp;iacute;ses muy distintos, la suma de cambios que vinieron despu&amp;eacute;s -mareas, partidos, cambios sociales y los resultados de las &amp;uacute;ltimas elecciones- indica precisamente lo contrario en un proceso de cambio, abierto y en marcha, pero que fragu&amp;oacute; dos o tres a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Similar se podr&amp;iacute;a decir del argumento que sit&amp;uacute;a a las revueltas &amp;aacute;rabes como responsables de liberar los truenos de otros conflictos. Ese argumento brota del simplismo de qui&amp;eacute;nes quieren analizar las complejas realidades de cada pa&amp;iacute;s solo desde un enfoque unicausal: primero solo hab&amp;iacute;a activistas, luego solo partidos islamistas, m&amp;aacute;s tarde, solo "manos" internacionales y ahora, solo b&amp;aacute;rbaros del EI. Esa visi&amp;oacute;n niega que las sociedades son campos simb&amp;oacute;licos de batalla agitados por diferentes protagonistas que buscan fijar las reglas del juego de cada pa&amp;iacute;s y atraer a sus pueblos detr&amp;aacute;s de s&amp;iacute;. Fue algo que sucedi&amp;oacute; en breves periodos desde 2011: los poblaciones locales no se vieron encerrados en la elecci&amp;oacute;n entre dos males igualmente indeseables: o dictaduras o caos sino que pusieron en cuesti&amp;oacute;n, de la mejor manera, la suma de conflictos que lleva arrastrando la regi&amp;oacute;n desde d&amp;eacute;cadas. Culpabilizar a las revueltas &amp;aacute;rabes de no resolver la gran cantidad de problem&amp;aacute;ticas de la regi&amp;oacute;n -fronteras, creaci&amp;oacute;n de Estados capaces de atender a sus habitantes, sistemas econ&amp;oacute;micos eficientes y repartidores, el mismo papel de la religi&amp;oacute;n, sus fronteras y las interferencias internacionales- vuelve a ser infundado. Era demasiado para un movimiento expresivo y adem&amp;aacute;s, su esp&amp;iacute;ritu de cambio era una palanca para resolver esos conflictos en positivo.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Por &amp;uacute;ltimo, unir en un difuso "nosotros" frente a "ellos", los "otros" no solo comete la injusticia de incluir en un mismo bloque a opositores con partidarios de los r&amp;eacute;gimen; gentes que abogan por un menor peso de la religi&amp;oacute;n en la pol&amp;iacute;tica con los que quieren que sea el &amp;uacute;nico cauce para hacer oposici&amp;oacute;n; sin tener siquiera en cuenta a aquellas personas que observaron pasivamente cualquier cambio. Como si en ese "ellos" en bloque incluyera a los tunecinos que han vuelto a salir a las calles de Kasserine a protestar; los privilegios de la &amp;eacute;poca de Ben Ali; los que votaron a En Nahda, los reclutados para hacer expandir el odio en milicias en el Monte Chambi, Libia o Siria; y aquellos que intentan emigrar como pueden ante la falta de expectativas. Ser&amp;iacute;a lo mismo, valga de nuevo de agitaci&amp;oacute;n, que sentir&amp;iacute;amos si abri&amp;eacute;semos el New York Times y desde hace un a&amp;ntilde;o no s&amp;eacute; leyera otro titular que el de la "Espa&amp;ntilde;a de la corrupci&amp;oacute;n". As&amp;iacute; para todos los que se han beneficiado de ella y los que la sufrimos y sin tener en cuenta los cambios sociales y pol&amp;iacute;ticos de este pa&amp;iacute;s en el que vivimos.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Pero adem&amp;aacute;s de ser inmerecido y simple, ese viejo discurso que retorna con el "nosotros" frente a los "otros" es un regalo a aquellos extremistas que juegan con el fuego de los sentimientos en Europa, con los refugiados &amp;aacute;rabes o las poblaciones musulmanas as&amp;iacute; en su conjunto como cabeza de turco. Tanto la extrema derecha que agita la islamofobia para rentabilizar el miedo y las fracturas de la crisis, como los fan&amp;aacute;ticos del autodenominado Estado Isl&amp;aacute;mico, que los usan para atraer a m&amp;aacute;s y m&amp;aacute;s personas hacia sus discursos del odio.&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="mce"&gt;Justo en este momento en el que el caos crece en muchos pa&amp;iacute;ses del mundo &amp;aacute;rabe y las consecuencias llegan a Europa hace falta empujar en sentido contrario: reconocer qui&amp;eacute;nes son v&amp;iacute;ctimas y qui&amp;eacute;nes son verdugos, qui&amp;eacute;nes son agentes de cambio positivo y qui&amp;eacute;nes siembran el odio, de donde viene su financiaci&amp;oacute;n y qu&amp;eacute; relaciones internacionales permite su ascenso. Como recuerda una campa&amp;ntilde;a palestina, israel&amp;iacute; e internacional contra la ocupaci&amp;oacute;n, o construimos puentes con todos ellos, a uno y otro lado del Mediterr&amp;aacute;neo y en pie de igualdad, u otros seguir&amp;aacute;n construyendo muros para lanzarnos a una gran mayor&amp;iacute;a contra ellos. Eso mismo que recordaba, de manera cruda, el activista emirat&amp;iacute; Iyad Bagdadi, refugiado ahora en Noruega con motivo de las conversaciones sobre Siria y la influencia del autodenominado Estado Isl&amp;aacute;mico: "No inventen musulmanes moderados cuando los dejaron bajo las ruedas de la represi&amp;oacute;n hace apenas unos a&amp;ntilde;os".&lt;/p&gt;</text>
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Artículo sobre la situación actual heredera de la primavera árabe.</text>
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                <text>Interesante artículo que reflexiona sobre las consecuencias de la primavera árabe en Irán y Siria en el contexto de 2012.</text>
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              <text>&lt;div class="p"&gt;S&amp;aacute;bado 8 de junio. Diez de la noche. Mahmoud Ahmadineyad gana las elecciones por mayor&amp;iacute;a absoluta. Ali y su hermana se despegan del televisor sin poder creerse las cifras oficiales. Se rumorea que Mir-Husein Musavi est&amp;aacute; bajo arresto domiciliario. Por las ventanas se cuela el sonido de las bocinas en la calle Valiasr y los gritos de &amp;laquo;muerte al dictador&amp;raquo;. Confundidos y enfadados bajan al portal y se encuentran all&amp;iacute; al resto del vecindario. Todos hablan de lo mismo. De pronto un grupo con pa&amp;ntilde;uelos verdes en las caras comienza a gritar y a meterse entre los coches intentando parar el tr&amp;aacute;fico. Es el inicio de dos noches de violencia callejera en la capital iran&amp;iacute;.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;&amp;laquo;Hemos crecido viendo esas im&amp;aacute;genes en los medios. Ni&amp;ntilde;os y j&amp;oacute;venes palestinos enfrent&amp;aacute;ndose a tanques y fuerzas de seguridad israel&amp;iacute;es con piedras y barricadas. Esto dur&amp;oacute; s&amp;oacute;lo dos d&amp;iacute;as, pero por momentos nos sent&amp;iacute;amos en plena intifada contra el Gobierno&amp;raquo;. Zahra, nombre ficticio de una joven de 24 a&amp;ntilde;os, sali&amp;oacute; a la calle como otros miles de personas y durante 48 horas convirtieron Teher&amp;aacute;n en un campo de batalla contra unas fuerzas de seguridad que tuvieron que recurrir a los voluntarios de la milicia isl&amp;aacute;mica del Basij para acabar con los disturbios. La noche del s&amp;aacute;bado, instantes despu&amp;eacute;s de que el ministerio de Interior anunciara la victoria de Ahmadineyad con 24 millones de votos, la violencia se expandi&amp;oacute; r&amp;aacute;pidamente por las calles.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;&amp;laquo;No he visto nada igual en treinta a&amp;ntilde;os&amp;raquo;. Recuerda Zahra que gritaba euf&amp;oacute;rico un anciano desde una ventana mientras un grupo de encapuchados pasaba de los gritos a cruzar un contenedor en plena calle Valiasr y despu&amp;eacute;s le prend&amp;iacute;a fuego. No hay balance oficial de da&amp;ntilde;os, pero el mobiliario urbano de Teher&amp;aacute;n, entidades bancarias y autobuses fueron objeto de actos de una lucha callejera que la capital no hab&amp;iacute;a visto desde hace 30 a&amp;ntilde;os, cuando otra generaci&amp;oacute;n de j&amp;oacute;venes estall&amp;oacute; de rabia y se ech&amp;oacute; a las calles para derrocar al Sh&amp;aacute;. Hoy muchos de aquellos j&amp;oacute;venes controlan la rep&amp;uacute;blica isl&amp;aacute;mica.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;&amp;laquo;Fue absolutamente espont&amp;aacute;neo. Lucha por barrios, por calles y en peque&amp;ntilde;os grupos. La clave fue que conoc&amp;iacute;amos muy bien el lugar y cada vez que se acercaba la Polic&amp;iacute;a sab&amp;iacute;amos c&amp;oacute;mo escapar. No busc&amp;aacute;bamos el enfrentamiento directo, s&amp;oacute;lo generar cuantos m&amp;aacute;s problemas mejor. Despu&amp;eacute;s sub&amp;iacute;amos a las azoteas y de una a otra escap&amp;aacute;bamos del lugar para volver en cuanto ellos se iban&amp;raquo;, confiesa Ali, que desde hace una semana no ha abierto su estudio de dise&amp;ntilde;o gr&amp;aacute;fico y se dedica en cuerpo y alma a las manifestaciones reformistas. &amp;laquo;&amp;iquest;Armas? Nada de nada, s&amp;oacute;lo gasolina de los coches y motos y piedras. Las armas las usaban ellos como se pudo ver en la plaza Azadi&amp;raquo;, afirma en referencia al tiroteo que acab&amp;oacute; con la vida de al menos siete manifestantes.&#13;
&lt;div class="separa"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div id="lead-apoyos" class="link-dld"&gt;&#13;
&lt;div class="related-link"&gt;&amp;laquo;No he visto nada igual en treinta a&amp;ntilde;os&amp;raquo;. Recuerda Zahra que gritaba euf&amp;oacute;rico un anciano desde una ventana mientras un grupo de encapuchados pasaba de los gritos a cruzar un contenedor en plena calle Valiasr y despu&amp;eacute;s le prend&amp;iacute;a fuego&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;Fue la violenta respuesta de una masa de votantes reformistas mayoritariamente j&amp;oacute;venes que se sintieron enga&amp;ntilde;ados con el recuento oficial. El corte de las comunicaciones, la detenci&amp;oacute;n de los l&amp;iacute;deres reformistas, el cierre de sus p&amp;aacute;ginas web fomentaron los rumores y ayudaron a sembrar el caos entre estos hijos de la revoluci&amp;oacute;n isl&amp;aacute;mica, que rompieron el f&amp;eacute;rreo control de las autoridades.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;Pero dos d&amp;iacute;as despu&amp;eacute;s, tras la primera aparici&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica de su l&amp;iacute;der, Mir-Husein Musavi, atendieron su llamamiento a la calma y desde entonces apenas se han registrado incidentes. Las protestas entraron en una segunda fase pac&amp;iacute;fica y silenciosa. Son las marchas con las que los l&amp;iacute;deres reformistas han logrado aplacar los &amp;aacute;nimos de esta mayor&amp;iacute;a silenciosa &amp;mdash;al menos en Teher&amp;aacute;n&amp;mdash; que poco a poco se extiende a otras ciudades como Isfah&amp;aacute;n, Shiraz o Mashad.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;&amp;laquo;No ten&amp;iacute;amos tel&amp;eacute;fono, no sab&amp;iacute;amos lo que ocurr&amp;iacute;a en el resto de la ciudad. Pero hab&amp;iacute;a algunas personas que en moto recorr&amp;iacute;an los barrios y nos informaban de que Teher&amp;aacute;n entera estaba en lucha. Eso nos daba coraje para seguir en las calles&amp;raquo;. El ministerio de Interior no tard&amp;oacute; en tomar cartas en el asunto. Las fuerzas especiales y los antidisturbios se emplearon con contundencia y detuvieron al menos a 200 personas. Con el paso de los d&amp;iacute;as las autoridades informaron tambi&amp;eacute;n del apresamiento de los presuntos cabecillas de la violencia callejera a los que les interceptaron &amp;laquo;armas, municiones y material para la fabricaci&amp;oacute;n de explosivos&amp;raquo;.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;Los j&amp;oacute;venes consultados por ABC aseguran que carec&amp;iacute;an de &amp;oacute;rdenes, de estructura y de jefes que lideraran el movimiento. &amp;laquo;Precisamente eso es lo que faltaba, un poco de orden. Fue tan espont&amp;aacute;neo, tan a la iran&amp;iacute;, que sorprendi&amp;oacute; a las propias autoridades. No pod&amp;iacute;amos comunicarnos para coordinar, fue todo improvisado&amp;raquo;, asegura Ali.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;Desde el cuartel general de Musavi, algunos de los responsables de la campa&amp;ntilde;a segu&amp;iacute;an con preocupaci&amp;oacute;n los brotes de violencia y repet&amp;iacute;an que ese no era el camino. &amp;laquo;Eso es lo que algunos buscan para mostrarnos ante el mundo como unos violentos. Nos llegan denuncias de que algunos elementos del Basij (&amp;eacute;lite de la Guardia Revolucionaria) est&amp;aacute;n provocando a la gente para crear problemas&amp;raquo;. Con el paso del tiempo, sus tel&amp;eacute;fonos, antes incluso que los del resto de ciudadanos, dejaron de funcionar. La intervenci&amp;oacute;n de las comunicaciones y el trabajo de la ciberpolic&amp;iacute;a para detener el flujo de im&amp;aacute;genes y v&amp;iacute;deos v&amp;iacute;a internet no lograron frenar la puesta en marcha de una segunda fase de protestas, esta vez convertidas en marchas pac&amp;iacute;ficas.&#13;
&lt;div class="separa"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div id="lead-apoyos" class="link-dld"&gt;&#13;
&lt;div class="related-link"&gt;Desde el cuartel general de Musavi, algunos de los responsables de la campa&amp;ntilde;a segu&amp;iacute;an con preocupaci&amp;oacute;n los brotes de violencia y repet&amp;iacute;an que ese no era el camino&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;Pese a que comunicarse en estas condiciones es un milagro, cada d&amp;iacute;a decenas de miles de personas se re&amp;uacute;nen en el mismo lugar y a la misma hora. &amp;laquo;Y esto no va a parar hasta que logremos que se repitan las elecciones&amp;raquo;, aseguran los reformistas.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;&amp;laquo;Llegaron al barrio en motos y con palos y rompieron los cristales de decenas de coches&amp;raquo;. Ahmed vende seguros por la ma&amp;ntilde;ana y conduce un taxi por la tarde. Este licenciado en Ingenier&amp;iacute;a vio con sus propios ojos c&amp;oacute;mo un escuadr&amp;oacute;n de paramilitares causaron graves destrozos a una treintena de veh&amp;iacute;culos en el barrio de Sobhan, zona del norte de la ciudad donde residen numerosos parlamentarios. El portavoz del Parlamento, Al&amp;iacute; Lariyani, elev&amp;oacute; una queja formal por lo sucedido.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;&amp;laquo;El enfado de la poblaci&amp;oacute;n es m&amp;aacute;s que comprensible. Estamos en mitad de un juego pol&amp;iacute;tico muy marcado por el cambio de circunstancias globales. Si Ir&amp;aacute;n no acepta el cambio, la situaci&amp;oacute;n ser&amp;aacute; catastr&amp;oacute;fica. No creo que Musavi d&amp;eacute; marcha atr&amp;aacute;s, no tiene m&amp;aacute;s remedio que cumplir sus promesas y el sistema debe darse cuenta de que el reformismo es ahora la &amp;uacute;nica salvaci&amp;oacute;n. La rep&amp;uacute;blica isl&amp;aacute;mica se encuentra en grave peligro&amp;raquo;, opina el analista pol&amp;iacute;tico y ex representante de Ir&amp;aacute;n en las Naciones Unidas, Davoud Hermidas Bavand.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;Esta visi&amp;oacute;n de la crisis como un fen&amp;oacute;meno globalizado es compartido por las autoridades que no tardaron en calificar el movimiento reformista &amp;mdash;bautizado como &amp;laquo;ola verde&amp;raquo;&amp;mdash; de movimiento t&amp;iacute;tere en manos de las potencias extranjeras. La Guardia Revolucionaria advirti&amp;oacute; de que iniciar&amp;iacute;a &amp;laquo;medidas legales contra los bloggers y webs que colgaran contenidos que incitaran a la violencia&amp;raquo;, ya que est&amp;aacute;n &amp;laquo;financiados y apoyados t&amp;eacute;cnicamente por EE.UU.&amp;raquo; Ahmadineyad calific&amp;oacute; las protestas de &amp;laquo;guerra psicol&amp;oacute;gica&amp;raquo;. Una actitud fuertemente a la defensiva que no responde a la opini&amp;oacute;n general en la capital. &amp;laquo;Los sistemas totalitarios tienden a pensar que lo saben todo sobre todo y todos, pero la historia demuestra que en alg&amp;uacute;n momento fallan&amp;raquo;, recuerda Bavand.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div id="U921904748026yT" class="p"&gt;P&amp;aacute;nico en la universidad&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;La Universidad de Teher&amp;aacute;n fue escenario de graves incidentes el 9 de julio de 1999 &amp;mdash;fecha que los estudiantes siguen recordando cada a&amp;ntilde;o&amp;mdash; tras el cierre del diario reformista Salam. En esta ocasi&amp;oacute;n las elecciones coincidieron con un per&amp;iacute;odo de ex&amp;aacute;menes en el que no hab&amp;iacute;a clases. Silenciados por lo medios oficiales, los estudiantes denuncian que las fuerzas paramilitares del Basij entraron a los dormitorios por la noche y asesinaron al menos a cuatro personas. Los medios reformistas publicaron sus nombres e hicieron un llamamiento para que los funerales se celebraran en el campus. Si no hubiera sido por las im&amp;aacute;genes captadas en el lugar de los hechos, este cap&amp;iacute;tulo nunca habr&amp;iacute;a salido a la luz. El rector lo niega, el ministro de Interior asegura que hay una investigaci&amp;oacute;n abierta y de momento los &amp;uacute;nicos muertos reconocidos por el r&amp;eacute;gimen son los siete manifestantes abatidos a tiros por el Basij en la plaza Azadi.&#13;
&lt;div class="separa"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div id="lead-apoyos" class="link-dld"&gt;&#13;
&lt;div class="related-link"&gt;Esta visi&amp;oacute;n de la crisis como un fen&amp;oacute;meno globalizado es compartido por las autoridades que no tardaron en calificar el movimiento reformista de movimiento t&amp;iacute;tere en manos de las potencias extranjera&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;Tras dos d&amp;iacute;as de enfrentamientos, el Basij entr&amp;oacute; en juego con autorizaci&amp;oacute;n para usar fuego real. Esta orden &amp;mdash;que los milicianos gritaban desde sus motos para amedrentar a la poblaci&amp;oacute;n&amp;mdash; lleg&amp;oacute; justo cuando los incidentes remit&amp;iacute;an en una fase de protestas pac&amp;iacute;ficas. &amp;laquo;Y ahora vamos con una tercera fase, con el llamamiento a la huelga general. La gente est&amp;aacute; con nosotros, ha perdido el miedo a echarse a las calles y ser&amp;aacute; capaz de seguir aguantando&amp;raquo;, informa un analista de un peri&amp;oacute;dico reformista clausurado estos d&amp;iacute;as.&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div class="p"&gt;La violencia callejera dur&amp;oacute; apenas dos d&amp;iacute;as. La ciudad se acostaba en llamas y se despertaba con unas calles limpias donde los funcionarios municipales retiraban los restos de la batalla a contrarreloj. Tras una jornada de silencio y opacidad informativa, los medios oficiales finalmente se hicieron eco de los actos vand&amp;aacute;licos. En su primer gran mitin tras proclamarse vencedor, Ahmadineyad proclam&amp;oacute; ante los suyos que las protestas eran s&amp;oacute;lo fruto del mal perder del reformismo. Este &amp;laquo;mal perder&amp;raquo;, sin embargo, es ahora un movimiento multitudinario, al que se van sumando deportistas, intelectuales, artistas, escritores&amp;hellip; de dentro y fuera de Ir&amp;aacute;n. Algo se mueve en el interior de la rep&amp;uacute;blica isl&amp;aacute;mica y el 12 de junio, fecha de los comicios generales, ser&amp;aacute; desde ahora una onom&amp;aacute;stica que nunca ser&amp;aacute; olvidada. Una fecha para un antes y un despu&amp;eacute;s.&lt;/div&gt;</text>
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                <text>Una nueva generación de iraníes ha tomado las calles de Teherán en un movimiento que comenzó como un espontáneo estallido de cólera por el falseamiento de las elecciones, pero que creció hasta convertirse en una masiva reclamación de libertad</text>
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                <text>Artículo de opinión sobre la revolución verde de Irán en 2009 tras la victoria de Mahmud Ahmadineyad.</text>
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